Violencia en México dispara demanda de blindajes y chalecos antibalas

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Violencia en México dispara demanda de blindajes y chalecos antibalas

Ciudad de México.- El aumento de la violencia en la última década en México ha disparado la demanda de blindajes arquitectónicos y chalecos antibalas, especialmente en tiempos de pandemia y elecciones, en un país donde la industria de seguridad ya representa cerca del 2 % del PIB. “Ha habido un incremento de la delincuencia y lo único que hacemos es ofrecer soluciones para que los clientes puedan estar seguros y preservar su integridad y bienes”, dijo a Efe René Fausto Rivera, presidente del Consejo Nacional de la Industria Balística.

Con casi 100 asesinatos diarios, México atraviesa una ola de violencia que va en aumento desde que el presidente Felipe Calderón (2006-2012) ordenó el uso del ejército para combatir al narcotráfico.

Diversificación de productos

A raíz de esto, la demanda de blindaje arquitectónico ha aumentado “en todos lados”, ya sea en joyerías, instalaciones estratégicas, grandes empresas o incluso domicilios, dijo Fausto Rivera.

Según sus cálculos, la industria de la seguridad, que incluye blindajes, guardias privados y sistemas de videovigilancia representa ya cerca del 2 % del Producto Interno Bruto (PIB) mexicano.

Violencia en la pandemia

Durante los meses de cierre por la pandemia de covid, entre abril y junio del año pasado, muchos negocios de productos de lujo incrementaron su apuesta por la seguridad, pero donde más se notó fue en los domicilios.

Además, el 28 de junio, muchos se estremecieron ante el atentado con armas largas contra el vehículo del secretario de Seguridad de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, que resultó fallido pero demostró la cruenta presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la capital mexicana.

Desde entonces, muchos clientes piden materiales que resistan a armas de calibre 50.

Chalecos para civiles

Si bien hace una década un 90 % de la demanda de chalecos antibalas era para policías y el resto para civiles, actualmente lo segundos representan ya el 30 %. “Buscamos que la protección sea lo más confortable en el caso de un policía y lo más discreto en el caso de un civil”, dijo a Efe Ignacio Baca, presidente de la Comisión de Blindaje Corporal.      Los chalecos para civiles se diseñan sin que parezca que son blindados ya que “el atacante lo primero que va a buscar es disparar donde no haya protección”.

Estas prendas, que cuestan alrededor de 400 dólares, tienen varias capas donde se enreda una bala de una Magnum 44 de tal manera que se siente “un muy fuerte golpe” pero no se perfora.