
Empresas que liberan a la atmósfera gases que contribuyen al calentamiento global pagaron 151.8 millones de pesos en dos años mediante el llamado “impuesto verde”, un gravamen diseñado para cobrar las emisiones contaminantes y financiar acciones contra el cambio climático en Tamaulipas.
El monto representa casi la mitad de los cerca de 300 millones de pesos anuales que originalmente se proyectó recaudar cuando fue creado este mecanismo fiscal en 2022.
De acuerdo con información de la Subsecretaría de Ingresos en la Plataforma Nacional de Transparencia, en 2024 se recaudaron 51 millones 075 mil 101 pesos por este concepto, mientras que en 2025 la cifra ascendió a $100 millones 715 mil 932, para un acumulado de $151 millones 791 mil 033.
Para 2026, se proyectaron ingresos por 111 millones 082 mil 914 pesos. Se afirma que el impuesto busca incentivar la reducción de contaminantes atmosféricos y financiar acciones de mitigación y adaptación ambiental.
Durante una exposición sobre el tema, el director de Políticas para el Cambio Climático de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma), Humberto Calderón Zúñiga, explicó que este tipo de instrumentos buscan asignar un costo económico a la contaminación.
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“El impuesto va sobre la cantidad de emisión. Quien no tiene emisiones, no paga nada”, señaló el funcionario en una conferencia impartida a estudiantes de posgrado de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
Actualmente, alrededor de 40 empresas están inscritas en el padrón de contribuyentes sujetos al gravamen, la mayoría ubicadas en el sur. Calderón Zúñiga subrayó que el objetivo principal del impuesto no es recaudatorio, sino promover cambios en los procesos industriales para reducir emisiones.
“El objetivo es que las empresas emitan menos, no recaudar más”, sostuvo.
El esquema contempla un umbral de exención para pequeños emisores y permite compensar hasta 25% de las emisiones mediante créditos de carbono. Además, las empresas que logren disminuirlas en al menos 20% respecto al año anterior pueden acceder a descuentos fiscales, mientras que aquellas que utilizan combustibles con menor impacto ambiental, como el gas natural, reciben incentivos adicionales.
“Si de un año al siguiente tienes una reducción de por lo menos el 20% de tus emisiones, vas a tener un descuento de un 15% del pago”, explicó el funcionario estatal.
Por “Milenio”





