Por El Debate
El sudor es necesario para eliminar toxinas y regular la temperatura de nuestro cuerpo. Pero algunas personas lo sufren en exceso, sobre todo, con la llegada del verano, y también en situaciones de estrés. Entonces se convierte en un problema, conocido como hiperhidrosis o hipersudoración.
El sudor se localiza, principalmente, en las axilas, en los pies y en las manos, y puede ser un problema estético e incómodo para la persona que lo padece. La buena noticia es que hay una técnica de medicina estética, rápida, eficaz y segura para controlarlo, y es la toxina botulínica.
¿En qué consiste?
El bótox, conocido sobre todo por su poder anti-aging, al reducir las líneas de expresión y las arrugas, sirve también para eliminar el exceso de actividad de las glándulas sudoríparas de manera temporal. El tratamiento consiste en infiltrar la toxina botulínica mediante unas agujas muy finas, previa aplicación de crema anestésica.
Se trata de un tratamiento indoloro, bastantes eficaz, seguro y que no requiere intervención quirúrgica. Tampoco hay recuperación, ni efectos secundarios.





