Por Excélsior
El conjunto mural de José Clemente Orozco en la Universidad de Guadalajara recuperó su fisonomía original luego de presentar más de 40 fisuras y el desprendimiento del 20 por ciento de la placa pictórica en 2016 a causa de un sismo. Durante cuatro meses se hizo una intervención al tríptico integrado por El pueblo y sus falsos líderes, El hombre creador y rebelde y El hombre pentafásico, que data de 1936-37. La restauración arrojó un estudio estructural de la obra montada sobre una cúpula falsa.
A partir de la técnica de la fotogrametría, una suerte de radiografía en tercera dimensión a la toda la obra, se encontró que el tríptico está montado sobre una cúpula metálica con una capa de cemento de 40 centímetros, que no corresponde a la arquitectura original del edificio. Fue una construcción añadida a un inmueble que en realidad se integra por dos escuelas antiguas unidas, y que por un periodo sirvió como Palacio Legislativo. Eso hizo más susceptible el mural durante el sismo trepidatorio.





