Por Andrea Santa María
Esta tarde, alrededor de un centenar de médicos de diversas instituciones de salud en Reynosa se congregaron en la explanada del Parque Cultural para sumarse a las manifestaciones, que se realizaron de manera paralela en el resto del país, en contra de la criminalización del ejercicio médico, el desabasto de medicamentos e infraestructura deficiente, rechazo al sistema universal de salud, así como la violencia ejercida en contra del gremio por familiares, pacientes y delincuencia organizada.
Esta movilización nacional, nombrada como “Movimiento 22 de junio, esta vez no hay marcha atrás”, deriva del movimiento #YoSoy17, que inició en 2014 como respuesta a la orden de aprehensión de 16 profesionales de la salud del Centro Médico de Occidente, en Jalisco, ordenada por un juez tras la demanda por defunción de una joven, y que exigía la discriminalización de la profesión.
José Luis Chávez Araiza, médico general del ISSSTE, manifestó que este tipo de acciones son impulsadas por la necesidad de evidenciar las condiciones en que les toca trabajar, mismas que afectan el desempeño de su ejercicio al no contar con medicamentos para el tratamiento de los pacientes y que “el presidente sepa que no estamos en las condiciones ideales para el plan que tiene de seguro universal, porque no pueden con una institución por separado, no pueden con esto que está deficiente”.
“En México existe un dicho que versa: si se curó el paciente es gracias a dios si se murió es culpa del doctor y no se vale. No tenemos quetorolaco para el dolor, así que ¿tenemos que rezar una magnífica y dos padres nuestros para que se le quite el dolor? Si tenemos deficiencias en medicamentos ¿cómo vamos a curarlos?”
El médico Juanino Fernández, del Colegio de Pediatría, expresó que una de las demandas que exponen es la de una mayor transparencia en los procesos legislativos que competen a la Ley General de Salud, pues indicó que en las últimas modificaciones se “dan atributos de tribunal a la CONAMED y a la COFEPRIS y no es posible que sean juez y parte”.
En referencia a los problemas de inseguridad que sufren en su ejercicio comentó que estos van más allá de los familiares que llegan a golpear al médico que notifica algún diagnóstico, ya que sufren de secuestros, robos y extorsiones.
“Estamos expuestos a la violencia pero que no sea un futbolista al que levantaron porque entonces se mueve toda la maquinaria, pero levantan médicos y nomás cantan las golondrinas y no pasa nada”.
Cabe señalar que desde la mañana, en hospitales del ISSSTE, IMSS y hospitales federales de la ciudad, médicos y enfermeras iniciaron un paro activo, en el que, sin suspender el servicio a los derechohabientes, se trabajó bajo protesta por estas cuestiones que afectan al personal de salud.





