Océanos, el basurero del mundo

304
Océanos, el basurero del mundo

Quién no ha disfrutado un amanecer o el ocaso frente a playa Miramar, la mezcla de colores azul, turquesa y el dorado del sol hacen parecer que en la inmensidad del océano nada pasa, pero la realidad es que debajo de su manto ondulado la historia es otra.

Islas de basura, bolsas devoradas por peces y tortugas, hasta químicos y desechos de la urbanidad terminan mezclándose con las saladas aguas que poco a poco van cobrando factura a la inconciencia humana.

Hoy se conmemora el Día Mundial de los Océanos, ante la gran necesidad de llamar la atención del orbe para frenar el severo daño que estamos causando al regulador de la temperatura de la tierra.

El oceanólogo Marcelo René García Hernández aseguró que “los océanos siguen recibiendo carga de contaminantes y carga ambiental, desechos urbanos que han contaminado severamente, en algunos casos con daños irreversibles”.

Las descargas urbanas e industriales, la falta de conciencia gubernamental y social sobre la importancia de los mares, ha provocado que el equilibrio de estos ya se haya alterado, provocando modificaciones en corrientes, mareas, temperaturas, mortandad y migración de especies.

Tamaulipas cuenta con aproximadamente 430 kilómetros de litoral, desde la desembocadura del río Bravo hasta la desembocadura del río Pánuco, donde cada vez es más constante la presencia de residuos petrolíferos y químicos, toneladas de basura y la mortandad de especies como tortugas, delfines y mantarrayas.

“En muchas ocasiones se debe al consumo de plásticos, ya que las tortugas confunden las bolsas con medusas, las que mordisquean y tragan, atorándose en el tracto digestivo y les genera la muerte”, dijo Georgina Téllez Conde, presidenta de la agrupación La Gaviota, Vida Marina que el último domingo de cada mes realiza limpieza del litoral del sur de Tamaulipas.

Pero esto no solo repercute en la vida de los mares, sino también en el clima, ya que los océanos son los reguladores de la temperatura del planeta, por lo que al estar cada vez más dañados y calientes generan un aumento de deshielos de casquetes polares.

De igual manera estas condiciones oceánicas vienen a repercutir en la generación de ciclones, los cuales cada vez presentan mayor intensidad.

Por El Sol de Tampico