FUENTE SIN EMBARGO
CIUDAD DE MÉXICO.- Un evento en el recinto ferial de Tepic encontró un cauce inesperado el pasado viernes. Miguel Ángel Osorio Chong exponía frente a comunidades indígenas la importancia de un convenio para evitar la violencia hacia los jóvenes, cuando una madre rompió el perímetro de seguridad personal del Secretario de Gobernación y se postró de rodillas para pedir su ayuda. Con 68 años, Ana María Salcido clamó por la búsqueda de su hijo Christian Amadeo Salcido, desaparecido en mayo del 2014 en Nayarit. Una imagen que pudiese ser una réplica de lo protagonizado por otra madre en un evento al que asistió Chong el 26 de julio.
Cada vez es más difícil ocultar las alzas de la inseguridad, consideraron especialistas consultados. En el caso de las desapariciones los indicadores demuestran un agravamiento de la incidencia de este delito. La administración del Presidente Enrique Peña Nieto superó en tres años y cuatro meses el número de desaparecidos del ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa en los seis años de su mandato.
Amadeo Salcido sería uno de los 13 mil 771 desaparecidos del periodo de Gobierno actual, 299 más que los registrados durante la gestión calderonista, de acuerdo con cifras del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED).
Pero no son solo las desapariciones son las que se han terminado por extender, sino los repuntes de asesinatos, que han mantenido una situación con niveles similares de violencia a los reportados en el 2014.
Los índices de violencia en el centro del país empeoraron a pesar de la negativa de las autoridades a reconocer la presencia de delitos. En el primer semestre del año, la Ciudad de México refirió un aumento de homicidios del 6.9 por ciento en relación al 2015, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).
“Desde hace tiempo ha habido una negación de parte del Gobierno del Distrito Federal al incremento de la incidencia delictiva. Se había mantenido una cierta calma. Pero nos parece que ya no ha sido sostenible, precisamente porque ya es muy expresivo”, consideró Antia Mendoza Bautista, directora de Seguridad y Paz Ciudadana (Seypaz).
El pasado domingo se cumplió un año del mutihomicidio en la Colonia Narvarte en el que murió el fotoperiodista Rubén Espinosa, la activista veracruzana Nadia Vera, Alejandra Negrete, Yesenia Quiroz y Mile Virginia Martin, sin que se haya dado con los responsables. Y familiares han señalado la negligencia de la Procuraduría General de Justicia del DF para colaborar.
Y de forma más reciente, Stephanie Magón, una modelo colombiana que apareció muerta en calles de la colonia Nápoles, en un crimen del que aún no se deslindan responsabilidades. “Ya son muchos eventos de inseguridad en colonias como la Roma, Condesa, Juárez. Se están dando fenómenos muy evidentes”, consideró Mendoza.
La directora no descartó que exista una correlación entre la Ciudad de México y el vecino Estado de México, en donde las violencia casi se estancó. El número de homicidios dolosos del primer semestre registró mil 032 casos, apenas 23 menos que el mismo periodo del año pasado.
“Siempre ha sido muy difusa la incidencia en los municipios de la zona metropolitana, y donde muchas veces se ejecutan homicidios. Es difuso a veces analizar a quién corresponden [los delitos]”, explicó.
Ecatepec de Morelos incrementó su número de robos comunes en un 10 por ciento en los primeros seis meses de este año. Se reportaron 6 mil 61 averiguaciones previas por robos comunes, de las cuales 4 mil 271 fueron con violencia. Esto es un promedio de 32 asaltos por día a casas, transportistas, vehículos, etc.





