
El gobierno mexicano rechazó que esté apoyando al gobierno chavista encabezado por Nicolás Maduro en Venezuela como aseguró ayer la Casa Blanca al dar a conocer medidas contra la petrolera del país sudamericano, Pdvsa.
John Bolton, asesor de seguridad nacional del presidente Donald Trump, sostuvo ayer una conferencia de prensa en la que enseñó un mapa que mostraba en rojo a los países que, según él, respaldan a Maduro, y en azul a aquellas naciones que apoyan al líder de la Asamblea Nacional, el opositor Juan Guaidó, quien se proclamó presidente encargado de Venezuela la semana pasada.
Poco después de la reunión de Bolton con la prensa, la embajadora de México en Washington, Martha Bárcena, aseguró a reporteros que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador no está “a favor de ningún bando en la crisis”.
“No estamos en contra de Estados Unidos respecto a nuestra postura hacia Venezuela. No estamos con Maduro. No estamos con Guaidó. Pensamos que puede haber una tercera vía para hallar una solución pacífica”, dijo Bárcena.
Por la mañana, desde Caracas, el canciller del gobierno de Maduro, Jorge Arreaza, aseguró que delegados de los gobiernos de México y Uruguay entregarán al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, sus propuestas de diálogo para intentar resolver la grave crisis política de Venezuela.
“Hay propuestas concretas para facilitar nuevos procesos de diálogo” por parte de los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Tabaré Vásquez, así como de representantes de la Comunidad del Caribe, que se reunirán en las próximas horas con Guterres, dijo Arreaza a la prensa.
Esos emisarios le transmitirán un “mensaje de diálogo” para “buscar con Venezuela no el golpe de Estado, no el ataque, no la violación al derecho internacional”, aseguró el ministro.
“Los demás gobiernos irrespetan su Constitución y el presidente López Obrador la respeta, hace lo que es debido”, expresó Arreaza, celebrando lo que llamó una posición “no entreguista” a los intereses de Washington.
El pasado viernes Maduro se declaró dispuesto a reunirse con Guaidó, pero el líder parlamentario aseguró que no se prestará a “un falso diálogo”.
La crisis se agravó tras la autoproclamación el pasado miércoles de Guaidó, reconocida por EU, Canadá, Reino Unido y varios países de América Latina, entre ellos Argentina, Brasil y Colombia. México y Uruguay, que no han reconocido a Guaidó, plantean una negociación que llegaría tras cuatro intentos fallidos desde 2014. En medio de las tensiones se han registrado protestas y disturbios que dejan 35 muertos y 850 detenidos en la última semana.





