Columna Camina Conmigo

Es 25 de diciembre y un día antes las personas en casi todo el mundo celebran la navidad, una fiesta que se supone es para celebrar el nacimiento del Cristo, el mesías judío que salvaría a la humanidad de sus pecados.

Pero ¿qué paso entonces con la celebración? Pues resulta que el emperador de Roma, Constantino, mezcló la celebración debido a que el pueblo romano era muy festivo y para no celebrar las saturnalias, fiestas para saturno (que se celebraban desde el 17 hasta el 24 de diciembre), y el 25 de diciembre se celebraba el nacimiento del sol, entonces se le hizo fácil unir la fiesta romana con la fiesta cristiana, y así, no perder el poder del imperio.

Después llegó la mercadotecnia y sus artimañas, olvidando el sentido que se le quería dar a la nueva fiesta llamada “navidad”, que no es más que “nacimiento”, en este caso del Cristo o el Sol vencedor, en donde las familias se reunían a celebrar a este personaje histórico y a dar gracias por que él salvó al mundo de su gran pecado.

Las familias se reúnen para darse regalos, para cenar juntos y “celebrar” dicho nacimiento… o al menos eso se creía, porque ahora es tiempo de distrés al por mayor, mucha gente sufre por aquello del dinero, los regalos, la cena, y otras cosas, y hoy 2020 por el Covid-19, que ha arrebatado a muchas personas de sus seres amados, hoy en navidad, falta uno o dos miembros en la cena, porque el Covid-19 se los llevó sin previo aviso… o con previo aviso, pero sin los cuidados necesarios para poder celebrar la navidad.

Dejen les cuento que yo en lo particular no celebro nada de fiestas, ¿por qué? Creo que generan mucho distrés (estrés negativo) que enferma el cuerpo y la mente, lo viví desde que era niño, veía el distrés en que la familia se metía por los regalos, el dinero, la cena, qué haremos, qué ropa nos pondremos, qué diremos, etcétera, mucho distrés que se podía respirar en esos momentos.

Cuando crecí decidí no celebrar nada de eso, quería más paz en mi vida. Ahora, muchos dirán ¿pero si eres ministro? Pues sí, pero por ser teólogo sé que Jesús no nació en diciembre. ¡Ah! Pero quiero dejar claro que no veo mal que lo celebren, al contrario, si me invitan voy y me divierto, pero yo no celebro eso, o sea de mí no sale hacer nada de estas fiestas, sin embargo, no las amargo y mucho menos señalo a quien sí lo hace.

Navidad es una celebración familiar, pero ¿acaso no podemos hacer celebraciones familiares cualquier día? Me he topado con gente que en navidad les llega el “espíritu navideño” y con ello “lo buena gente”, pero acabando este, siguen siendo igual o más miserables con los demás.

Creo que tanto navidad como el Covid nos deben hacer reflexionar en cómo estamos viviendo la vida, o si realmente la vivimos, nos debe enseñar a respetar las distancias zonales (la sana distancia), a ponernos el cubrebocas, a no reunirnos con más de diez personas, etcétera.

Es tiempo de reflexión, es tiempo de meditar, porque es posible que esto no se acabe en el 2021, y no es porque no tenga esperanza, es porque veo la realidad de mi entorno, la gente muere por nuestra negligencia y nuestra falta de madurez, al menos hasta hoy, registrados hay 113,953 muertes y la gente sigue muriendo, por que no entendemos, pero culpamos al gobierno, y no señores y señoras, los países de primer mundo registran hospitales saturados y sistemas de salud que no se dan abasto, imaginen tercer mundo. Repito, es tiempo de reflexión, de ponernos a trabajar por nosotros y por los otros, y hacer de este mundo un mundo en donde todas y todos quepamos.

Para terminar, te invito a que me sigas en las redes sociales, Facebookinstagram, y twitter y Tik Tok y Tik Tok, estoy como “Marco Antonio Meza-Flores” en todas ellas; y aquí abajo te dejo la información para leerme, escucharme y/o contactarme. 

Email: reverendo_czy@hotmail.com

Whatsapp: 8991650176

Podcast: Spotify, Anchor, Itunes ¿Qué es ser feliz? 

Página web: www.marcoamezaflores.com 

Fan page: https://www.facebook.com/Marcoantoniomezaflores/

Por lo demás camina conmigo. Será genial poder ver cómo se puede lograr un mundo mejor.  Hasta la próxima.

Navidad, esa tradición en Covid-19