
Por Agencias
España.- Un tribunal condenó a veinte años de prisión, a una auxiliar de clínica del Hospital de Alcalá de Henares, por asesinar a una mujer de 86 años con gas inyectado en las venas.
Un jurado la consideró culpable de este crimen, pero no de otro asesinato ni de un intento de homicidio, por los que también la juzgaron.
La sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, excluyó totalmente que se tratara de un accidente, debido a la elevada cantidad de gas, detectada en el cuerpo de la fallecida.
También dio por probado que la condenada, se aprovechó de la “indefensión prácticamente absoluta” de la víctima debido a su edad, su estado de salud y su discapacidad visual.
En el caso de otra paciente fallecida, se consideró se trataba de “una muerte de naturaleza homicida”, dada la cantidad de aire en su sistema circulatorio y se constataron “ciertos indicios”, que parecían apuntar a la implicación directa de la acusada.
Pero el jurado, consideró que no tenían “la fuerza ni entidad suficiente” para determinar su culpabilidad sin dudas, por lo que terminó absuelta de este delito.
Tampoco acreditó su intento acabar con la vida de otra enferma, que sufrió una embolia gaseosa, pero sobrevivió.





