Por El País
México.- A Kate del Castillo le persiguen sus peores demonios. Después de librarse del acoso mediático por una relación fugaz con el mayor narcotraficante del planeta, de refugiarse en Estados Unidos de la Justicia mexicana por aquello, de acudir a las alfombras rojas pisando fuerte y esquivando preguntas incómodas, de retomar finalmente su rutina como actriz, su peor pasado le acecha de nuevo. A media hora en metro de su última rueda de prensa, se encuentra preso Joaquín El Chapo Guzmán. Y mientras da a conocer los detalles sobre su nuevo papel protagonista en la serie Ingobernable, es imposible no acordarse de la Kate que fue capaz de encandilar al narco más temido del mundo hasta tal punto de querer conocerla en plena fuga.
Su papel en Ingobernable no deja de ser polémico, como ella. Interpretará a la primera dama de México en la ficción, de quien ha apuntado que es una mujer “ruda” y que no se parece en nada a la real, Angélica Rivera. “Estoy interpretando a la primera dama de México, pero no tiene nada que ver con nuestra verdadera primera dama y ni siquiera con nuestro presidente. Está basada en ciertas cosas que están pasando en nuestro país, que no podemos estar ciegos al respecto, cosas terribles de las que vamos a hablar”, anunció Del Castillo en un encuentro organizado por Netflix, la plataforma de vídeos por catálogo en Nueva York. El estreno mundial de los 15 episodios será el 24 de marzo.
Aquel contacto con El Chapo casi le cuesta el papel en esta serie. Cuando se hizo púbica la reunión secreta de Kate del Castillo con el también actor Sean Penn y el narco, poco después de su captura en enero del año pasado, las grabaciones se detuvieron. La persecución de la Justicia mexicana, que emitió una orden de presentación para declarar como testigo, además de acusarla de un posible delito de lavado de dinero, hizo que la actriz pasara unos meses recluida en su mansión de Los Ángeles (EE UU). “Tengo pánico de volver a México”, señalaba Kate en una entrevista a Univisión en julio. Pero finalmente la serie siguió su curso y un amparo concedido recientemente a la actriz le permite regresar a México sin ser detenida.
Sean Penn dijo en su entrevista a El Chapo publicada en Rolling Stone que había dos presidentes en México, uno era el de verdad y otro, el criminal más poderoso del mundo. Kate, que hará de primera dama de México en la ficción, es la que logró seducir al segundo.






