Por Lourdes Lozada Fernández
Reiteró que la juventud no está interesada en nada, los sacerdotes no pueden esperar que lleguen a la iglesia por decisión propia, es la iglesia quien debe ir al encuentro de estos jóvenes.
“Si nosotros los seguimos esperando cuando lo que debemos hacer es ir por ellos y creo que en eso estamos fallando, en que no hacemos nada por atraer a los jóvenes, tienen otras cosas en que ocuparse, eso aunado a que nosotros los seguimos esperando, esa es la falla no estamos haciendo nada por atraer a los jóvenes”.
Consideró una prioridad buscar estrategias o adecuarlas a los tiempos actuales, donde los jóvenes pierde mucho tiempo en actividades que a veces no son útiles, como jugando o chateando en redes sociales o usando los teléfonos inteligentes.
“Queremos que vengan solitos, y solitos no van a venir; nos sigue fallando la metodología o las estrategias que no son las más adecuadas para llegar a la juventud”, finalizó.





