
Mientras esperaba el transporte al regresar de sus labores como trabajadora de la salud, un desconocido sometió a una enfermera para abusarla.
La mujer declaró que todos sus esfuerzos por defenderse fueron en vano, pues el individuo le cubrió la boca y la tumbó al suelo para ultrajarla. “Déjame hacer lo que yo quiera o te mataré”, repitió mientras cometía el crimen.
Según el informe policial, el hombre incrementó el grado de violencia debido a que la víctima llevaba puestos unos pantalones ceñidos, lo que dificultó su actuar. “Se puso aún más violento porque no podía quitármelos; ponía sus manos en todas partes y se enojaba porque yo me estaba defendiendo”, señaló la enfermera.
Pese a que la trabajadora gritó en varias oportunidades que se encontraba gestando y no podía respirar, el inescrupuloso continuó violándola hasta que un autobús llegó a la parada de Corso y pidió ayuda.
Al criminal lo capturaron rápidamente y lo llevaron ante las autoridades, para poder procesarlo; trascendió que la enfermera trabaja con pacientes recuperados de COVID-19, que tienen secuelas psiquiátricas.
Por Agencias





