
Por primera vez un equipo internacional de científicos ha encontrado el origen de un neutrino cósmico de fuera de la Vía Láctea. Esta ‘partícula fantasma’ hace de ‘chivato’ señalando el origen de una fuente de rayos cósmicos, uno de los grandes misterios de la física moderna.
Dos artículos publicados este viernes en Science confirman por primera vez que aparte de neutrinos, los rayos gamma son producidos parcialmente por protones de alta energía en los chorros de agujeros negros supermasivos. Estas enormes fuentes de energía se denominan blazars. En este caso el designado como TXS 0506 + 056 (situado en la constelación de Orión a unos 4 mil millones de años luz), fue señalado como una posible fuente, tras recibir una alerta del detector de neutrinos IceCube el 22 de septiembre de 2017.
Un blazar es una galaxia elíptica gigante con un enorme agujero negro que gira rápidamente en su núcleo. Una característica distintiva es que los chorros gemelos de luz se emiten a lo largo del eje de la rotación del agujero negro, en el caso de TXS 0506 + 056, uno de ellos apunta a la Tierra.
El hallazgo se ha llevado a cabo gracias a las observaciones astronómicas multimensajero (que obtienen información de distintas fuentes) y pretende desvelar un misterio de hace más de cien años: el hasta ahora desconocido lugar de nacimiento de la radiación cósmica, descubierta por el físico Victor Hess en 1912. Los rayos cósmicos, que son partículas altamente energéticas (en su mayoría protones de altas energías) que continuamente atraviesan la Tierra desde espacio exterior, han arrastrado hasta ahora el mismo misterio. ¿De donde vienen?.
Resulta casi imposible rastrear la trayectoria de estos rayos hasta su origen puesto que la mayoría son partículas cargadas, que influenciadas por los campos magnéticos que llenan el espacio, deforman sus trayectorias. No ‘viajan’ en línea recta, se desvían, lo que imposibilita su localización. Aquí es donde entran en juego estos chivatos cósmicos, los neutrinos, cuya creación está siempre asociada a interacciones de protones.
Estas partículas junto con los fotones, carecen de carga eléctrica, lo que les permite ‘viajar’ por el Universo sin desviarse. A su vez indican a los investigadores que el blazar, origen del neutrino detectado, es capaz de acelerar protones a muy altas energías, por lo que podría ser una fuente de la radiación cósmica.





