
La carencia de insumos para que los trabajadores de la salud puedan enfrentar la pandemia de coronavirus en los hospitales, ha llevado a médicos y enfermeras a solicitar la intervención de la Comisión Estatal de Derechos Humanos del Estado de Tamaulipas (Codhet), sin embargo, ninguno de estos procedimientos han concluido en recomendación.
La presidenta de la Codhet, Olivia Lemus Martínez, dijo que durante la contingencia sanitaria se ha presentado en la entidad un total de 208 asuntos que tienen que ver con el covid-19, de los cuales 57 se tradujeron en procedimientos formales de queja, pero se fueron resolviendo en el camino, afirma.
Se hicieron, detalló, 66 gestiones ante diversas instituciones médicas, se brindaron 35 asesorías y fueron dictadas 40 medidas cautelares. La ombudsman tamaulipeca expresó no tener el desglose de cuántas quejas corresponden a falta de insumos médicos covid y cuántas se derivan de atención a pacientes con el virus, como inadecuada prestación del servicio y violación al derecho a la igualdad y trato digno.

Otras causas de queja fueron negativa o inadecuada prestación del servicio público en materia de prevención y gestión integral de residuos, discriminación, violación del derecho a la salud y a un ambiente sano, revelación ilegal de información reservada y hasta incompetencia e incumplimiento de la función pública en la procuración de justicia.
“Hubo trabajadores de la salud que señalaron que en ese momento no se les estaban dando los medios necesarios para llevar a cabo su trabajo, también vimos actos donde estaban siendo objeto de discriminación por parte de la sociedad y nos dimos a la tarea de hacer campañas de sensibilización en nuestra página institucional y en Facebook”.
Sostuvo que no hay presupuesto que alcance, pero se debe reconocer y respetar el trabajo de quienes están en la primera línea de batalla contra la pandemia, los cuales se han convertido en unos héroes y deben tener las condiciones necesarias para desarrollar su labor. Agregó que, en el caso de hospitales como el IMSS e Issste, no son de su competencia directa, pero se actuó mediante asesoría para canalizar a la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
“Fuimos un primer filtro, un acompañamiento para evitar que se vulneren los derechos humanos, específicamente en lo que se refiere al derecho a la salud que tenemos todas y todos”.
Por Milenio





