Crawford único campeón del peso superligero

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Por AS

Terence Crawford no llamó a la puerta de la historia, la derribó ante Julius Indongo. El estadounidense se proclamó campeón absoluto del peso superligero, es decir, aunó los cuatro títulos de la categoría (WBC, WBA, WBO e IBF) en su cintura. El combate prometía emoción y la tuvo, aunque sólo duró tres asaltos. Los mismos que tardó Bud Crawford en sumar una nueva víctima a su lista. Indongo fue valiente, pero en el cruce con el super campeón demostró carencias y acabó noqueado. Crawford no encuentra rival.

El primer asalto comenzó de medición para ambos. Crawford decidió salir con guardia diestra. Conectó buenas contras, pero vio como Indongo con sus largos brazos también le asestaba manos duras. El KO sobrevolaba el ring en cada intercambio. Los fans no paraban de gritar, la incertidumbre era máxima. Visto que su plan A tenía lagunas, decidió probar como zurdo, así igualaba a Indongo. Con los dos zurdos todo cambió, aunque hubo que esperar al segundo actos para verlo. Crawford comenzó a evitar los golpes de un Indongo que seguía mandando a la hora de poner la distancia. Larga, para aprovechar su envergadura.

En ese segundo asalto Crawford descubrió un fallo que a la postre sería definitivo. Cuando Indongo se iba a por él dejaba la zona hepática descubierto. Dicho y hecho. El namibio atacó a Crawford y éste le recibió con una tremenda derecha al hígado. Indongo pareció no notarlo, pero al bascular sus piernas no pudieron soportar su peso y se fue al suelo. Aguantó, aunque parecía dañado. Bud había descubierto la criptonita de su rival. Sonó la campana y en el tercer round el estadounidense no se precipitó. Espero su momento y… otro duro golpe a la zona hepática. Esta vez Indongo caía a plomo, inerte. No había manera de recuperarse.

Crawford saltaba como loco por el ring, era campeón único del superligero. Había entrado en el olimpo del boxeo, pero sobre todo se confirmó como uno de los grandes. Renunció a su estilo para amoldarse a su rival y ganarle aprovechando sus errores. Inteligente, como los campeones que marcan época. Con sus cuatro cinturones pocos retos le quedan en el superligero, el peso wélter ya está en su horizonte. En él buscará alguien que le pueda hacer frente, en su categoría se ha quedado sólo.