Por Andrea Santa María
Roberto Salinas Ferrer, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) calificó el 2016 como un año “muy difícil” que se vio enturbiado por un “desequilibrio en las finanzas” municipales a manos de la administración anterior, el cual derivo en deudas en el pago de obras ya realizadas a constructores de la ciudad por más de 10 millones de pesos.
La falta de estos pagos, algunos con fecha de 2014, se vieron heredados en forma de pasivos a la administración entrante de Maki Ortiz Domínguez, con la cual los empresarios, según palabras de Salinas Ferrer, lograron ver una respuesta favorable que les hizo “recobrar la confianza” en que durante 2017 se dé una inversión real en infraestructura que dé beneficios concretos a la infraestructura urbana y a la economía de la industria de la construcción.
“El gobierno ha mostrado mucha seriedad, el adeudo está alrededor de los 7 millones todavía, pero hemos visto avances y voluntad en ir abonando sobre todo a los que quedaron como pasivos”.
Además, destacó el hecho de que, hasta el momento, se ha logrado ver disposición por parte del Gobierno Municipal en permitir la participación ciudadana en la toma de decisiones en cuanto a la planeación de la ciudad.





