Columna Camina Conmigo

75
Columna Camina Conmigo

Decir Adiós

Hace días fui a visitar a un paciente en estado terminal a un hospital privado, era nuevo el paciente, y me atrevo a decirlo porque pedí permiso a la familia para poder escribirle unas líneas ahora que ya falleció.

La pregunta de ¿le temo a la muerte? Es una que casi siempre tiene una respuesta positiva, la gran mayoría de la gente teme morir, no entiendo por qué, si es el último paso en esta vida para realmente encontrarnos en ella.

¿Qué es lo que pasa entonces? Son las preguntas que vienen las que nos hacen tener miedo ¿qué pasará después? ¿Mi familia estará bien? ¿A dónde iré, cielo o infierno? Etcétera. 

Don Antonio (le pondré así por derecho a no decir su nombre) tenía las mismas preguntas y yo fui requerido a verlo por ser psicoterapeuta de duelos y tanatólogo. Cuando lo conocí vi a un hombre sereno y con una mirada llena de paz, me dijo, Doctor, no me quiero morir, pero sé que es el tiempo, estoy cansado de pelear con esta enfermedad (cáncer) y de no ver cuando termine conmigo.

Yo le sonreí, y le pregunté: ¿te puedo decir “amado”? Al principio me vio con cara de ¿qué me pregunta? Pero terminó diciendo que sí. Entonces le dije ¿hay algo de lo que te arrepientas, su respuesta fue no, creo que hice todo lo que quería hacer, amo a mi esposa, aunque no siempre fui el mejor esposo, pero sé que ella me ama, mis hijos son muy unidos y nos amamos, y tengo unos nietos maravillosos.

O sea, tu vida es genial —Le dije— ¡Claro! —Contestó—, entonces le pregunté —¿cuáles son las preguntas que tienes ahora— él me dijo, ¿usted es tanatólogo verdad? —¡Claro! — respondí, entonces mi primera pregunta no me la puede responder, creo que eso le toca a mí pastor, —¡oh, cual sería mi sorpresa, ellos son de alguna denominación que no es la católica y le dije— Mira que bien amado, entre mis chucherías estudie el seminario en el Presbiteriano de México (el mejor del país, aunque les duela a muchos), soy ministro y otros menjurjes, así que hablemos.

Don Antonio me dijo: Pastor (ya no me llamó doctor, ni tanatólogo) ¿a dónde iré? —sin ningún problema le contesté— al reino de Dios mi amado, no hay otro lugar. —Él con cara de pregunta me dijo— Cómo que no hay otro lugar. Entonces respondí —quiero que te pongas a pensar por lógica, ¿tu crees que un Dios o Diosa, lleno de amor, todopoderoso, creador del cielo y el universo entero, creó a un ser que lo esté molestando siempre y aparte puso un lugar de castigo para aquellos que no hacen lo que él manda? — Si lo dices así, pues no —respondió— entonces no existe tal lugar —le dije, para continuar—, deja te platico, en la Biblia no existe un lugar de tortura, es más bien una mala traducción, el Sheol en hebreo es un hoyo de seis metros de profundidad, mientras que hades es una palabra griega, con toda la ideología griega, y Jesús era hebreo con toda la ideología de su contexto, y hablaba arameo, así que no, el infierno no existe. Ahora piensa un poquito más, eres un hombre amado, realmente amado, Si Dios o Diosa no ve eso, entonces está ciego… él sonrió.

Después me dijo ¿qué pasará con mi familia? Yo le contesté —llorarán, sufrirán un poco, pero con el tiempo y con el cuidado pastoral y psicológico podrán siempre recordarte con amor, no te digo que no lloran una que otra vez, pero su lamento será distinto, tú tienes que entender que ellos estarán de lujo con el tiempo, y con tus valores que les dejaste podrán ser siempre buenas personas.

Él volvió a sonreír, y me dijo: Doy gracias a Dios o Diosa (como tú le dices) que te mandó a ti en este momento de duda, de temor, quiero que sepas que ya no tengo miedo, si la muerte ha de venir, que venga, y les hablaré a mi familia para que se siga amando y siga siendo feliz.

Hoy (lunes 14 de septiembre) falleció, uno de sus hijos me mandó un mensaje para decirme la noticia, y me dijo, extrañamente después de su intervención todos cambiamos, ya no más lágrimas, ya no más preguntar los porqués, sólo decidimos recordar a mi padre con el amor que usted dijo que había, gracias Doctor, o pastor o Marco, no sé cómo decirlo, mi padre está con Dios y nosotros estamos con él.

Quiero comentarles que es verdad, la vida es genial, pero saberse feliz es mejor, saber que la familia se ama es increíble, y que no dejas de hacer lo que quieres es mucho mejor. Hoy con el Covid y con todas las muertes que ha habido y habrá, les mando paz, bendición y sobre todo la esperanza que todo estará mejor.

Para terminar, te invito a que me sigas en las redes sociales, Facebook, instagram, y twitter, estoy como “Marco Antonio Meza-Flores” en todas ellas; y aquí abajo te dejo la información para leerme, escucharme y/o contactarme. 

Email: reverendo_czy@hotmail.com

Whatsapp: 8991650176

Spotify, Anchor, Itunes: ¿Qué es ser feliz? 

Página web: www.marcoamezaflores.com 

Fan page: https://www.facebook.com/Marcoantoniomezaflores/

Por lo demás camina conmigo, te puedo afirmar que, si morimos, Dios o Diosa nos recibirá en la puerta con un gran abrazo. Hasta la próxima.

Columna Camina Conmigo