
Hola estimados lectores, quiero confesarles que he comenzado a ver una nueva serie (apenas he visto la temporada uno, hasta el capítulo nueve), mi interés se dio como teólogo. La serie se llama “Lucifer” y es muy interesante, en la serie él se llama Lucifer Morningstar, cuando escuché esto me dio tanta risa, porque Lucifer quiere decir “El que porta la luz”, otra traducción es “estrella de la mañana” que es precisamente el significado de su apellido, o sea que él se llamaría Lucifer-Lucifer.
En la mitología griego es el Dios fósforo o Eósforo que quiere decir “luz del amanecer”, pero si ustedes buscan en todas las civilizaciones Lucifer es “luz”, y ¿por qué seguimos pensando que es malo?
Según la serie, Lucifer abandona el infierno y se va a vivir a Los Ángeles (ironía ¡no creen!), ahí, dirige su club nocturno y se convierte en consultor de la Policía de Los Ángeles; Su hermano Amenadiel (castigo de Dios) lo intenta convencer de que regrese al cielo y es un ángel caído también (aunque la serie no lo dice, esto es teología), y este trata de hacer cosas “malas” (desde mi óptica) para hacer que Lucifer regrese a dirigir el infierno, pues es su trabajo encomendado por Dios.
Lo que me encantó de la serie es la forma en que muestran a Lucifer, pues éste quiere entender por qué la gente lo culpa de todo, cuando son ellos los que escogen qué hacer y qué no hacer; y, a pesar de siempre decir la verdad, las personas no le creen.
La serie saca el estereotipo que les han dicho a millones de personas de quién es Lucifer, porque en la serie lo muestran honesto, y con un sentido de la justicia para que los pecadores paguen por lo que hacen.
Y es que la iglesia les enseña que Lucifer, Satanás o el Diablo son los culpables de sus malos pensamientos y de que caigan en el pecado ¡muy considerados! Sin embargo, esto es falso, ¡falsísimo diría yo! porque satanás desde la historia y/o contextos históricos de los judíos es conocido hasta el 570 o 580 antes de Cristo y porque los persas lo tienen como divinidad, pues para el pueblo judío, el bien y el mal provenían de Dios nada más.
¿Qué conveniente no creen? Culpemos al diablo, así nos alejamos de nuestras decisiones y culpamos a otro de que las puso y me indujo a hacer el mal, pero ¿a poco tener luz o iluminación nos hace hacer cosas malas? ¿No sería al revés?
La serie me atrapó, porque ponen a un Dios narcisista (la iglesia hace lo mismo y no se da cuenta), que sólo quiere que se haga su voluntad y ya, no le interesan los medios, sino los fines (muy maquiavélico) y deja de ser la bondad y el cuidado que realmente hace Dios.
En la serie Lucifer no es un ángel caído, más bien es un ángel encomendado a hacer un trabajo en el infierno, qué es “torturar a los malos” (aunque en el texto es un querubín, es decir, no tenía dos alas sino cuatro y su “título” quiere decir “plenitud del conocimiento”).
La gente común cree que fue él, el que tentó a Eva a comer del árbol del conocimiento, o sea, fue él, el que le dio la luz para saber, y saber es peligroso, lo podemos ver en las iglesias comunes, donde preguntar se vuelve subversivo y mal visto.
La serie nos lleva a ver a Lucifer como algo completamente diferente y que busca ser justo, ayudando al inocente y castigando al culpable, pero al mismo tiempo, haciéndose humano y comprendiendo que los castigos no deben ser tan severos, sino que ellos deben aprender a pagar “sus pecados” y a hacerse responsables de los mismos.
Por eso me encantó, porque en realidad creo completamente que somos nosotros y no una fuerza externa, los que decidimos joder, chingar o hacer daño al otro o a la otra, y que, buscar culpables es más fácil que hacerse responsables.
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Por lo demás camina conmigo, te aseguro, que nos haremos responsables de nuestros actos, aún y que duelan. Hasta la próxima.






