
Hace 12 días, en Fresnillo Zacatecas, se perpetró un ataque a un grupo de niños que jugaban en el patio de una iglesia; desde el exterior les lanzaron una granada que, al explotar, lesionó gravemente a cuatro de ellos, quienes ahora quieren ahora lidian con las secuelas del atentado.
La explosión ocurrió en el patio de la iglesia del Sagrado Corazón de Fresnillo y dejó gravemente lesionados a José Emilio, Bernardo y los hermanos Geovany y Bryan, todos de entre seis y trece años de edad, quienes festejaban el día del niño.
En un principio, la explosión fue catalogada como un accidente de pirotecnia, pero dos días después las autoridades determinaron que se había tratado de un ataque con granada.
Los niños narraron para el noticiero de Denise Maerker en Televisa cómo ocurrió el ataque cuando descansaban de un partido de futbol; uno de ellos dijo que sólo miró su pie destrozado y que incluso podía ver su hueso.

Los menores fueron atendidos de emergencia en el Hospital General de Fresnillo, entre los más graves se encuentra Bernardo Gael, de seis años, quien recibió fuertes lesiones en los pies.
Bryan, de 11 años de edad, sufrió perforaciones en el intestino, por lo que tendrá que vivir conectado a una sonda por al menos seis meses.
Las familias, de origen campesino y de escasos recursos, señalan que se sienten abandonadas por las autoridades y han solicitado su apoyo, ya que sus familias han terminado destrozadas.
El atentado con granada habría ocurrido en el contexto de la disputa por la “plaza” de Fresnillo por parte de grupos criminales como el Cártel del Golfo, el del Noroeste y los “Zetas Talibanes”.
Hasta el momento el alcalde de Fresnillo Saúl Monreal no ha recibido a las familias de los afectados, y a 12 días del atentado, asegura que lo hará pronto.
Menores sufren secuelas de ataque con granada en iglesia de Fresnillo, Zacatecas https://t.co/JZ0J9c6NAX pic.twitter.com/fs2wEBf5GU
— Ernesto Alonso Lopez (@NetoPeriodista) May 16, 2019
“Los ataques directos contra niñas y niños generan una condición de terror por que eso va a forzar a que los habitantes paguen el derecho de piso y que las propias autoridades se auto limiten o auto censuren en la persecución”, dijo Juan Martín Pérez, de la Red de los Derechos Humanos de la Infancia de México.
Tras los ataques, las familias de los menores dicen sentirse abandonadas por las autoridades.
“Nos cambió la vida de repente. Nos la desmadraron”, dijo uno de los padres de los menores.
Con información de Noticieros Televisa y CC News





