Aprende cómo recuperar el deseo

El confinamiento, la distancia social y la ausencia de planes están siendo algunos de los enemigos de las parejas en esta época de pandemia. Ahora más que nunca nos encontramos con obstáculos que pueden dificultar las relaciones. También nuestra salud mental se ha visto afectada durante este año y eso puede repercutir directamente en nuestra vida sexual, y de forma negativa. Sobre todo durante los meses más duros del estado de alarma, nos hemos focalizado en la supervivencia y, en algunos casos, no ha quedado espacio adicional para ninguna acción sensual, el erotismo ha quedado arrinconado.

Muchos hábitos del día a día han cambiado y con ello se ha perdido la energía vital y la evasión para que nazca el deseo. Durante el confinamiento, la gestión del espacio personal, obligados a una convivencia de 24 horas al día con la misma persona o, por el contrario, la imposibilidad de verse con la pareja por hallarse en lugares separados, dificultaron el deseo, y muchas parejas se llegaron a replantear el futuro de sus relaciones.

Por otra parte, la incertidumbre (tan ligada a esta crisis del coronavirus) es un factor que desagrada y puede desestabilizarnos, y esta falta de seguridad acaba generando estrés, desconfianza y ansiedad. Y todo ello acaba favoreciendo el apagón sexual porque, al fin y al cabo, el deseo y el estado de ánimo van de la mano.

Y ¿cómo podemos recuperar la chispa? María Martínez Murillo, psicóloga, sexóloga y terapeuta en pareja, afirma que lo más recomendable es trabajar el erotismo a través de un contacto físico sencillo, como por ejemplo unas caricias, besos y abrazos, sin la sensación ni obligación de tener que ir a la cama, sino disfrutando de cada momento. “Es fundamental no forzarnos a tener sexo porque, a veces, quedarnos con ganas de más ayuda mejor a crecer el deseo sexual”, explica.

Estamos apagados y disminuye el deseo

Una de las consultas más solicitadas en terapia durante la pandemia es la referida a la la sexualidad y los retos que la pareja tiene que superar desde que llegó el coronavirus, afirma Verónica Rodríguez Orellana, psicóloga y directora de Coaching Club. Asegura que se trata de una situación que afecta a más del 60% de las parejas.

Coincide en ello María Martínez, que afirma que las consultas por falta de deseo sexual ya eran las más frecuentes pero, después del confinamiento, se ha notado un ligero aumento porque, después de un año, casi todos estamos agotados, cansados, apáticos, desconectados; disfrutamos poco de las cosas, estamos apagados y ha disminuido nuestro deseo y ganas de hacer cosas en general. “No es de extrañar que en el terreno sexual también suceda”, explica.

Verónica Rodríguez afirma que “durante la primera ola de la pandemia, con el confinamiento más duro y estricto, tanto familias como personas que vivían solas quedaron a la intemperie emocional, víctimas fáciles del decaimiento y la melancolía”.

Y, ¿qué podemos hacer para no perder el apetito sexual? La psicóloga ofrece una serie de trucos para mejorar la relación en pareja y, así, evitar el apagón sexual.

¿Cómo hago para no perder el apetito sexual?

Algunos trucos

  1. La comunicación es y será siempre el pilar en las relaciones de pareja. Es fundamental poder hablar abiertamente sobre la desgana y la falta de energía para que se pueda llegar a un acuerdo.
  2. Jugar con la creatividad puede ayudar a hacer surgir el deseo que, dependiendo de la edad, no siempre surge de manera espontánea.
  3. Evitar la autoexigencia. La situación puede ser difícil y, si se tienen pensamientos como “tengo que estar a la altura y dar la talla”, pueden provocar el efecto contrario.
  4. Poner ganas e intensidad a los momentos íntimos con la pareja. Una cena romántica, una película compartida o una conversación animada son ejemplos perfectos para crear esos momentos.
  5. Favorecer la catarsis. Comprender que la pareja puede no ser la misma que era antes de la pandemia, que por tanto se tiene que recomponer y mejorar la relación y para eso se necesita tiempo y paciencia.
  6. Cuidar la salud mental. Hacer deporte en la medida que se pueda y buscar situaciones de placer, evadirse de hábitos y lugares comunes.

Un estudio del Instituto de Kinsey en la Universidad de Indiana señala que más de un 40% de las personas considera que su sexo ha empeorado durante la pandemia. Y, como consecuencia de ello, uno de cada cinco ha accedido a probar otras cosas en su vida sexual, ya sean nuevas posturas, recurrir a fotos, fantasías, mirar porno, información online o practicar cibersexo.

La marca de preservativos y productos sexuales Control ha elaborado una lista de recomendaciones prácticas para mantener viva la llama y evitar el apagón sexual.

¿Poco sexo?

Reservar un tiempo

El estrés en nuestras vidas hace que apenas reservamos tiempo de calidad para estar con la pareja. Según el Barómetro de Control, el 29,2% de los españoles tenemos sexo una vez a la semana, aunque al 50,4% les gustaría tenerlo cada 2 o 3 días y un 24,3% querría disfrutarlo cada día. Querer es poder, así que organiza la semana para tener momentos en pareja y verás como, casi sin pretenderlo, todo empieza a fluir.

Los detalles marcan la diferencia

Sorprende y déjate sorprender

Muchas veces son los pequeños gestos los que marcan la diferencia en una relación. Sorprender a la pareja llevándole el desayuno a la cama pueden convertirse en una experiencia diferencial. Además, la cama sigue siendo el sitio favorito para tener sexo: el 76,4% lo escoge como su lugar preferido según el Barómetro de Control.

Adiós rutina

Probar cosas nuevas

Las parejas estables tienden a entrar en rutinas en las que el sexo pasa a un segundo plano. Tener relaciones se vuelve algo cotidiano y poco original y, con el tiempo, terminamos por perder las ganas. Un 84,4% de los encuestados por Control declaró que le gustaría probar cosas nuevas en su vida sexual precisamente para salir de la rutina. Entre las prácticas sexuales que más gustaría experimentar encontramos hacer un trio (36,4%), usar un vibrador a distancia (35,4%) o practicar el bondage (24,9%). Se trata de hablar con la pareja, conocer sus gustos y lanzarse a experimentar para darle un soplo de aire fresco a la relación.

Ser generosos

Jugar al erotismo

Preocuparse por el otro es la base de toda buena relación, y en el sexo ocurre lo mismo: una pareja generosa es una pareja satisfecha. Por ello, se aconseja ir con calma en las relaciones: casi el 44% dedica solo entre 5 y 10 minutos a los preliminares durante el sexo y, sin embargo, el 50,5% considera éstos un factor de máxima importancia en una relación sexual. La clave es ir calentando poco a poco y dar la oportunidad de centrarse en la pareja e irla conociendo mejor. Seguramente hacer disfrutar al otro hace que uno termine disfrutando más. Un win-win de manual.

Jugar con juguetes

Descubre y innova

Muchas parejas ven todavía los juguetes sexuales como enemigos en una relación. Pero la mayoría de los juguetes están pensados para usarse en pareja y pueden ser el complemento perfecto para amenizar la vida sexual. El 86,5% de encuestados por Control admite haber usado en algún momento un juguete sexual, aunque la mayoría más a solas que en pareja. Todo suma: pueden ayudar a conocer las zonas erógenas, haciendo que se llegue antes al orgasmo.

Todo tiene un porqué y una causa detrás. Por tanto, si estamos siendo víctimas del famoso apagón sexual, ya tenemos las claves para poder mejorar el deseo y evitar situaciones incómodas. Y lo más importante, dicen los sexólogos: juega y disfruta, la magia está en el erotismo. Trabajar el erotismo en la pareja, concluye María Martínez, significa “calentarnos, empezar por un contacto físico sencillo como caricias, besos y abrazos sin la presión de que acabaremos en la cama, sino disfrutando de cada momento”.

POR LA VANGUARDIA