
Nuevo León.- La compra de estos productos en sábados y domingos quedó suspendida desde el 3 de diciembre, en conjunto con el cierre de los negocios.
La situación derivó en largas filas en los diferentes establecimientos previo a que se dieran los cierres, en los que se podía ver a la ciudadanía “preparándose” con las bebidas alcohólicas para pasar el fin de semana.
En abril, las empresas cerveceras anunciaron que al no ser parte de las actividades esenciales pararían su producción, y por ende, esto terminó en la falta de distribución, lo que enseguida causó compras de pánico.
En mayo, las autoridades de Salud decidieron abastecer los puntos de venta al público, para evitar que de nueva cuenta la gente se aglomerara para obtener el producto.





