Los recientes asesinatos de jóvenes han despertado las alarmas de distintas organizaciones de la sociedad civil. La juventud, por el simple hecho de serlo, es más propensa a ser víctimas de ciertos delitos, apuntaron especialistas. En el 2015 uno de cada cuatro víctimas de asesinatos fueron menores de 24 años, de acuerdo con datos oficiales. Hoy, a casi cuatro años de Gobierno, algunos cuestionan que el Presidente Enrique Peña Nieto haya hecho algo por quienes serán el futuro de México.
POR SINEMBARGO
CIUDAD DE MÉXICO.- Los cuerpos desmembrados de Génesis Urrutia, Leobardo Arroyo y Octavio García fueron aventados en un paraje del municipio Camarón de Tejeda, en Veracruz, el viernes. Sus padres los reconocieron un día después. Los tres jóvenes llevaban una semana desaparecidos. El domingo, trascendió que Andrés García Aguilar, secuestrado el mismo 29 de septiembre, también fue hallado entre los restos abandonados en bolsas de plástico.
La noche del 4 de octubre presuntos asaltantes asesinaron a cuatro personas que se transportaban en un autobús de pasajeros entre Chilpancingo y Tixtla, Guerrero. Entre las víctimas fueron identificados Jonathan Morales Hernández y Filemón Tacuba, estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, la misma casa de estudios de los 43 normalistas desaparecidos en septiembre del 2014.
El pasado miércoles, familiares, normalistas y maestros hacían una guardia de honor para despedir a Johnatan y a Filemón, los dos jóvenes estudiantes asesinados a tiros. Mientras, los estudiantes de la Universidad Veracruz repartían volantes para dar con el paradero de tres de sus compañeros. Ayer por la tarde, en Xalapa y Boca del Río salieron a manifestarse por el asesinato de sus compañeros.
Ambos casos, claros ejemplos de que los jóvenes en el país no escapan de la ola de violencia.
Desde que el ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa declaró la guerra contra el narcotráfico el 8 de diciembre del 2006, el porcentaje de menores de 24 años dentro del total de personas asesinadas ha oscilado entre el 23 y 24 por ciento.
Este indicador se repitió el año pasado, cuando la última cifra del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) registró que del total de personas asesinadas, el 23 por ciento tenían menos de 24 años.
Juan Martín Pérez García, Director Ejecutivo de la Red por los Derechos de Infancia en México (Redim), aseguró que el Gobierno contribuye al impacto de la violencia contra los jóvenes.
“Hay una cultura de seguridad sustentada en contra de los jóvenes. Cuando asesinan a uno la primera tarea que realiza la autoridad es vincularlo con el crimen”, expuso Pérez. Una conjetura que libra a las autoridades del peso de las víctimas, recordó, una estrategia que ha sido desarrollada desde julio del 2007. Cuando el ex Presidente del Partido Acción Nacional Felipe Calderón anunció el programa “Limpiemos México”.
“Calderón daba como cifras positivas las personas asesinadas argumentando que eran malos. Cuando llega la nueva administración mantiene y repite ese mismo método”, dijo.
Hay entidades que pueden resultar más peligrosas para los jóvenes. O así lo muestran los datos del Inegi que posicionan a Aguascalientes como puntera, ahí uno de cada tres asesinatos son perpetrados a menores de 24 años.
Le siguen Yucatán, donde el 32 por ciento del total de homicidios fueron personas comprendidas en este grupo de edad; Coahuila, 32 por ciento; San Luis Potosí, 31 por ciento y Zacatecas 29.73 por ciento.
La criminalización también se ha visto reflejada en la población carcelaria señaló el Diputado federal del partido Movimiento Ciudadano (MC) Jorge Álvarez Maynez en donde gran parte son jóvenes.
“Esos jóvenes no están ahí por portar mariguana, sino por pobres. Un joven de clase alta prácticamente no va a la cárcel. El 80 por ciento de la gente sentenciada podría salir por fianzas de 3 mil pesos”, apuntó.






