Desde hace más de una década Julia Klug protesta en El Zócalo contra los abusos del clero católico
POR EL PAÍS
CIUDAD DE MÉXICO.- Julia Klug (63 años) no es atea: cree en Cristo pero no cree en la Iglesia Católica. Tampoco en la Virgen de Guadalupe, la imagen más venerada del país. “Guadalupe jamás existió, jamás se apareció: es una imagen que trajeron de España. Y sometieron a mi pueblo con una guadalupana que no es real”. Su opinión le ha ganado agresiones e insultos, pero también el apoyo de varias personas que se acercan a felicitarla. Algunos la llaman valiente. La activista protesta contra los abusos y la discriminación que han ejercido algunos clérigos católicos.
La imagen de Klug vestida de obispo o religiosa ya se ha vuelto emblemática del Centro Histórico de la Ciudad de México: desde hace más de 10 años cada miércoles se instala a las afueras de la catedral con diferentes pancartas. “El clero critica los matrimonios gays por ‘afectar el núcleo familiar’, ¿no afecta más un cura violando a los hijos de los feligreses? ¡Eso si es aberración!”, dice una de éstas. Klug asegura que sufrió abuso sexual de parte de un sacerdote cuando tenía siete años.





