* ¿Sorpresa?
* Retos
* Cambios y cambios
Por Rodrigo Santamaría
De sobra está hablar sobre los resultados de las elecciones del pasado domingo, hay para quienes el resultado es una sorpresa, otros más ufanos afirman que era un resultado que ya preveían, que su capacidad de observación y su sagacidad les permitió vislumbrar desde el inicio de las campaña o bien a la mitad de las mismas, otros más honestos hablarán de que era justo lo que se esperaba una lucha feroz en las urnas, que salvo algunas, nada honrosas excepciones se llevó a cabo con más o menos civilidad.
Ahora ya el estado y los 43 municipios cuentan con autoridades electas democráticamente o más o menos, un proceso que llamó la atención de propios y extraños, que tuvo la atención nacional e internacional, y cuyos resultados en algunos casos, como los de algunos distritos, sorprendieron, otros que fueron muy predecibles incluso desde que se supo que candidatos contenderían.
La participación ciudadana, que aún sigue siendo menor a lo que debería en nuestro país, en nuestro estado y en la mayor parte de los municipios de Tamaulipas, valida, por poco, para los más estrictos, con lo suficiente, para los más optimistas, a las nuevas autoridades.
Salvo su mejor opinión, hay mucho que se debe mejorar en futuros procesos electorales, desde la organización, la asignación de recursos, la selección de candidatos, el número de partidos políticos y, por supuesto, la participación ciudadana.
Para quienes habrán de tomar posesión para dirigir los destinos de la entidad y de los municipios a partir del primero de octubre, habrá exigencias ciudadanas urgentes que resolver, la seguridad en primerísimo lugar, el desarrollo de infraestructura de salud, carretera y deportiva, así como el impulso a la economía, sin dejar de lado los retos que el entorno económico nacional e internacional ponen para Tamaulipas.
Llegará el momento de hacer realidad esas propuestas de campaña, de cumplir los compromisos adquiridos, de materializar las ideas para mejorar la seguridad de las familias, de permitir el libre tránsito en la carreteras, de generar las condiciones propicias para que los micro, pequeños, medianos y grandes empresarios puedan abrir negocios, expandirse por todo el territorio y aportar en el desarrollo económico de Tamaulipas.
También deben dar continuidad a esos proyectos de la administración que está por terminar, que están en marcha, que incidirán en el bienestar económico y social de los habitantes de Tamaulipas, porque aunque haya mucho que criticar de los que se van, existen planes y objetivos que sin duda fueron acertados y que deben concretarse por los beneficios que generarán a los diversos sectores sociales y productivos.
En el rubro de la seguridad, no prevemos un cambio radical, un giro extremo y que de la noche a la mañana cambie las condiciones, se requiere mucho trabajo, desde el reclutamiento de los elementos policiales, su capacitación y formación, la dotación de equipo, así como la distribución estratégica de los mismos en las zonas que requieren más atención.
Un punto importante a atender, es el de los jóvenes, y aquí van relacionados otros problemas sociales serios que enfrenta el estado, ¿cómo dotarle de mejores espacios, mayores oportunidades? ¿cómo motivarlos al deporte, a las artes, a la cultura, a la educación, a las ciencias? Es una tarea titánica, que implica trabajo conjunto en los tres niveles de gobierno y de cuyo éxito también depende en gran medida el de la seguridad.
Los apoyos sociales también deben ser revisados, incluso replanteados en más de un sentido, deben llegar a quienes verdaderamente los necesitan, niños, a jóvenes, madres solteras, adultos mayores, sí y no a conocidos, amigos o compadres de líderes de colonias que no tienen verdadera necesidad de ellos.
Modificaciones pues en la estructura del gobierno, en los nombres, pero también en las formas es lo que espera la ciudadanía, la cual ya dio muestra por diverso medios de que quiere un cambio, y los políticos y los gobernantes deben tomar nota de ello.
Y ya que hablamos de cambios, hay uno que afecta a todos por igual, sean del partido que sean, tenga el nivel socioeconómico que sea, y que lo mismo vivan en el sur, en el centro o en el norte del estado, o del país, nos referimos a los cambios climáticos.
Por muchos años los científicos nos advirtieron de los problemas que loa actividad humana generaría, pues estaba incidiendo notablemente en el medio ambiente, esa advertencia fu desestimada por muchos durante un largo tiempo y hoy que aparecen tornados, lluvias y otros fenómenos meteorológicos fuera de temporada, vemos que tenían razón. Algunos se preguntarán pero ¿y ahora qué hacemos?. Debemos modificar muchas rutinas de consumo, de ocio, de manejo de desechos para lograr que eso cambios no continúen siendo tan bruscos y en un momento dado intentar revertirlos, de otra forma, sin la modificación de actitudes de todos, no habrá vuelta atrás y sufriremos cada vez más estragos por las modificaciones del clima.




