Trump se reúne con líderes musulmanes

218

Por El País

Donald Trump instó ayer al mundo musulmán a “expulsar al extremismo islamista” de sus fronteras y combatir por sí mismo el terror yihadista sin esperar a que Estados Unidos haga todo el trabajo. En su discurso de Riad, el presidente apeló “a las personas decentes de todas las confesiones a dar batalla a los salvajes criminales que buscan aniquilar la vida”. “No es un combate entre civilizaciones”, resaltó ante medio centenar de líderes de países islámicos de Oriente Próximo, África y Asia, “es una batalla entre el bien y el mal”.

“Creo que el islam nos odia”, había declarado hace un año a la CNN como candidato republicano, en plena campaña que le condujo a la Casa Blanca. En la capital saudí —donde ha sido recibido con magnificencia y multimillonarios contratos por la dinastía reinante— su mensaje ha cobrado ahora un tono reconciliador hacia los musulmanes. “Vengo con un mensaje de amistad, esperanza y amor”, proclamó, sin ocultar el repliegue aislacionista de su política exterior. “El objetivo de EE UU es la formación de una coalición de naciones que compartan el objetivo de aplastar el terrorismo”, advirtió a los dirigentes islámicos. Una alianza en la que cada país debe “cumplir con su parte y asumir la carga que le corresponda, sin esperar a que sea el poder [militar] estadounidense el que destruya a este enemigo”.

El discurso de Trump en Riad aspiraba a tender puentes de EE UU con la quinta parte de la población del planeta que reza a Alá, pero dejó patente que cada civilización seguirá en su propia orilla. “No hemos venido aquí a dar lecciones, a decir a otros cómo deben vivir o a quién orar”, enfatizó. “Estamos aquí para ofrecer una alianza sobre valores comunes e intereses compartidos”.