POR AGENCIAS
WASHINGTON.- El Congreso de Estados Unidos, dominado por los republicanos, comenzó ayer con tropiezos su primera sesión de la era Donald Trump, luego de que la Cámara de Representantes tuviera que dar marcha atrás en una decisión de minar un órgano de ética.
Con la llegada al poder de Donald Trump el 20 de enero, los republicanos controlarán la Casa Blanca y el Congreso por primera vez desde 2007, y ya estaban haciendo planes para activar su agenda de rebaja de impuestos, derogar el Obamacare y desmantelar una serie de regulaciones financieras y ambientales.
Pero el momento se vio opacado por la inesperada decisión tomada por los republicanos de la Cámara de Representantes, en una reunión a puerta cerrada en la noche del lunes, para debilitar la Oficina de Ética del Congreso, órgano independiente a cargo de investigar acusaciones contra los legisladores.
El plan era rebautizar al Comité de Ética y que, en lugar de ser un órgano independiente, quedara en manos de los propios legisladores, que tendrían el poder para cerrar investigaciones en marcha.
Trump, que hizo campaña con la promesa de “drenar la ciénaga” e introducir reformas éticas en Washington, no se mostró conforme.
Con todo lo que el Congreso tiene que hacer, ¿realmente debía hacer del debilitamiento de este Supervisor Independiente de Ética, por más injusto que sea, su primera medida y prioridad?”, preguntó a través de su cuenta de Twitter.
¡Concéntrense en la reforma tributaria, en el sistema público de la salud y otras cosas mucho más importantes!”, agregó.
La oficina de ética fue creada en 2008 tras varios escándalos de corrupción, y algunos congresistas la han acusado en los últimos años de ser muy rápida para investigar quejas de grupos partidistas exteriores. Ahora los legisladores quieren tener un mayor control sobre ese organismo de vigilancia.
El tuit de Trump provocó una reunión de emergencia y un rápido cambio de rumbo por parte de los republicanos.
MIKE PENCE LOS PONE A TRABAJAR
Por su parte, el vicepresidente electo de Estados Unidos, Mike Pence, envió ayer un mensaje al Congreso: “Es hora de ponerse a trabajar”.
Al ingresar a la Torre Trump en Nueva York, Pence dijo que se reunirá hoy con legisladores de ambas cámaras para hablar de los planes del nuevo gobierno.
Es hora de cumplir nuestra palabra al pueblo estadunidense”, dijo. Agregó que entre las prioridades está “derogar y reemplazar Obamacare y “reducir” regulaciones.





