Trump preocupado por el caso Wikileaks

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Por El País

El último escándalo de Wikileaks, la filtración de los supuestos métodos de la CIA para espiar a través de los teléfonos, ordenadores o televisores de cualquiera, ha irrumpido en la actualidad política americana en medio de un singular silencio. No ha habido astracanada por parte de Donald Trump en Twitter, pese a que la desconfianza del presidente hacia la agencia federal es manifiesta, ni salida en tromba de demócratas o republicanos. Preguntado por la cuestión, su portavoz, Sean Spicer, dijo que el republicano está “extremandamente preocupado”.

“El presidente ha indicado que cualquiera que filtre información clasificada deberá ser sometido a la ley en grado máximo. Perseguiremos a la gente que filtre información confidencial, y lo haremos en el máximo grado que permita la ley”, apuntó Spicer.

Según informó la CNN, la CIA y el FBI están llevando a cabo una investigación criminal para averiguar cómo esos documentos han llegado a manos de la plataforma fundada por Julian Assange y si, tal y como dice Wikileaks, ha sido un antiguo colaborador quien los ha robado. Funcionarios citados por Reuters señalaron este miércoles que a finales del año pasado se detectaron brecha en la seguridad que han llevado a esta filtración. “Ese tipo de filtraciones no solo ponen en peligro el personal y las operaciones estadounidenses, sino que otorgan a nuestros adversarios herramientas e información para hacernos daño”, dijo este miércoles la portavoz de la CIA Heather Horniak, según AFP, si bien la agencia sigue sin confirmar o desmentir la autenticidad de los documentos difundidos.

Para Trump, la situación es delicada. En su día, cuando en plena campaña Wikileaks filtró los correos privados del Partido Demócrata, atacó a los demócratas. Durante el verano llegó a pedir jocosamente a Rusia que espiara a su rival, Hillary Clinton. Y cuando después las agencias de Inteligencia de EE UU acusaron a Moscú de orquestar una campaña de ciberataques para influir en los comicios y ayudar al republicano a llegar a la Casa Blanca, el ya presidente electo expresó más confianza en Wikileaks que en sus propios servicios de espionaje. “Julian Assange dice que ‘un chaval de 14 años podría haber hackeado a Podesta’. ¿Por qué tuvo tan poco cuidado el Partido Demócrata? ¡Además dijo que los rusos no le dieron la información!”, afirmó a primeros de enero.