Economia Hoy
El presidente Donald Trump amenazó el jueves con retirar la ayuda a Puerto Rico, un territorio estadounidense devastado por dos huracanes seguidos, lo que provocó la airada respuesta de la alcaldesa de la capital San Juan, quien lo tachó de “incapaz”.
“¡No podemos mantener a la FEMA (la agencia federal de gestión de emergencias), los militares y los socorristas, que han sido increíbles (en las circunstancias más difíciles) en Puerto Rico para siempre!”, tuiteó el mandatario.
“La electricidad y toda la infraestructura eran un desastre antes de los huracanes. El Congreso decidirá cuánto gastar…”, agregó.
Tres semanas después de María, 5.600 personas siguen viviendo en refugios, apenas 17% de los abonados tienen electricidad y sólo 64% acceden a agua potable, agravando los riesgos sanitarios.
Carmen Yulín Cruz, la alcaldesa de la capital San Juan, en primera línea entre los que acusan a Trump de haber abandonado a los puertorriqueños, respondió furiosamente al presidente.
“Sus comentarios sobre Puerto Rico son impropios de un Comandante en Jefe, parece más bien que provienen de un Odiador en Jefe”, tuiteó, dirigiéndose al mandatario.
“No es que usted no entienda; es que es incapaz de cumplir el imperativo moral de ayudar al pueblo de Puerto Rico”, añadió Cruz, a menudo apodada “Pitirre”, un ave muy pequeña que se defiende ferozmente de sus predadores.
También el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, reaccionó en Twitter, aunque sin hablarle directamente al presidente.
“Los ciudadanos americanos en Puerto Rico reclamamos la ayuda y los derechos que le corresponden a los ciudadanos de nuestra Nación”, escribió.
Tras una visita a la isla la semana pasada, Trump había pedido al Congreso que liberara un paquete de ayuda de 29,000 millones de dólares para Puerto Rico, de los cuales 16,000 millones estaban destinados para borrar una parte de la colosal deuda de este territorio estadounidense, estimada en 73,000 millones de dólares.
Tras la polémica suscitada por los tuits de Trump, su jefe de gabinete, John Kelly, garantizó en una conferencia de prensa en la Casa Blanca que los socorristas se quedarán en Puerto Rico “hasta que el trabajo esté terminado”. Como Kelly, otros funcionarios se ocuparon de garantizar que la isla recibirá ayuda federal por el momento.





