Crepuscular ambrosía

Condenada al abismo de su mirada
galopa sonriente en las tinieblas,
invadiendo el tiempo muerto de mis horas,
envenenando la esencia impoluta de la rosa
que marchita con su presencia.

Honra con magistral demencia
la frialdad de mis huesos suspendidos
en el silencio eterno de un suspiro.
Temeraria a la caricia vana de su tacto
y al canto espectral paralizante
avasalla mis sentidos a viajar en sus avernos.

Delirio fulminante de la noche
que me abraza y desaparece.

Juany Hernandez

Graciela Alvarez

Mariposa Negra

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Temeraria Caricia