
Seguramente te ha pasado que al salir de tu casa el sol está a todo lo que da y el calor es insoportable, sin embargo, dos horas después ya hace frío y las nubes anticipan una tormenta.
Sí, así es el clima de nuestra amada Ciudad de México, cambiante. Una hora calor y dos horas frío.
Desafortunadamente, estos cambios bruscos de temperatura provocan eso que tanto odiamos: el resfriado.
Como bien sabes, el resfriado genera picor de garganta, nariz congestionada y escurrimiento nasal, dolor de cabeza y muscular, cansancio y tos áspera.
De acuerdo con Mayo Clinic, lo primero que hay que hacer para intentar cortarlo de raíz es consumir durante las primeras 24 horas una pastilla de zinc o una cucharada de jarabe para la tos.
Sin embargo, si esto no funciona, aquí te daremos algunas opciones naturales que te serán de mucha ayuda:
1. TOMA UNA DUCHA DE AGUA CALIENTE
Esto te permitirá reducir la congestión nasal y aliviar los músculos adoloridos. Ésta solo debe de durar de 5 a 10 minutos.
2. TÉ DE SAUCO
Simplemente necesitas una cucharada de bayas de sauco por taza de agua; déjalas hervir por 5 minutos y otros 5 reposar. Consume tres tazas a lo largo del día.
3. JARABE DE CEBOLLA
En un recipiente de barro colocar una cebolla grande picada, dos vasos de vino blanco y dejar reposar por 24 horas; cola y añade un poco de miel y guardar en un frasco de vidrio.
Tomar medio vaso en ayunas, a media mañana, a la tarde y antes de dormir.
4. JENGIBRE
Reduce los dolores musculares y la congestión, para ello: rallar su raíz seca, añadir el zumo de medio limón y preparar un té de manzanilla.
5. INHALA VAPOR
Si quieres realizar un tratamiento rápido con vapor, puedes calentar una olla con agua destilada hasta casi el punto de ebullición y agregar a ésta unas hojas de eucalipto (las puedes conseguir en las tiendas naturistas).




