La mujer a la que presuntamente se le compraron medicamentos continúa sin aparecer
FUENTE EXCELSIOR
SAN LUIS POTOSÍ, SLP.- José Guadalupe Sánchez, vocero de la ONG Ciudadanos Observando, exigió a las autoridades federales intervenir de forma inmediata por un presunto desvío de 80 millones de pesos de las arcas de dos municipios de la entidad.
Lo anterior, luego de que Sánchez denunciara que en la administración pasada en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez, encabezada por Ricardo Gallardo Cardona, hijo del actual alcalde de San Luis Potosí, se compraron medicamentos y servicios similares por una cantidad cercana a los 46 millones de pesos para su personal de confianza.
De la misma forma, en lo que va de la presente administración de Ricardo Gallardo Juárez, actual presidente municipal de San Luis Potosí y padre del exedil soledense, van 34 millones de pesos no transparentados por la compra de medicamentos, lo que da un monto aproximado de 80 millones de pesos.
La adquisición de medicamentos durante ambas administraciones se realizó a una persona llamada Sandra Sánchez Ruiz, de acuerdo con las facturas en poder de Ciudadanos Observando; sin embargo, esta mujer ha sido buscada en el estado y en todo el país a través de diversos catálogos de proveedores de medicamentos y en el IMSS sin que aparezca en éstos.
En la edición de ayer, este diario publicó que el gasto en medicamentos de los gobiernos municipales de padre e hijo sumaban casi los 60 millones de pesos.
Sin embargo, la organización civil detectó nuevas facturas por conceptos similares y en favor de un hombre del que no quisieron dar su nombre, pero que los apellidos son los mismos que los de Sandra Sánchez Ruiz, por 20 millones de pesos más, lo que da un aproximado a los 80 millones de pesos.
Los denunciantes advierten que una cloaca pudiera destaparse involucrando al Poder Legislativo, luego de que la Auditoría Superior del Estado validó el pasado 6 de abril las observaciones realizadas para Sandra Sánchez Ruiz como subsanadas, a pesar de que las facturas que se entregaron un mes después y fuera del tiempo no especificaban cuáles fueron los medicamentos adquiridos y el concepto que se detalla como servicios.





