Por Andrea Santa María
Ante la inminente llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y el impacto de las eventuales políticas migratorias que pudiese implementar basado en lo expuesto en el discurso que mantuvo como candidato, la alcaldesa Maki Ortiz Domínguez ha mantenido reuniones con los representantes consulares del llamado Triángulo Norte (Honduras, El Salvador y Guatemala) en México y Estados Unidos para trazar una estrategia que permita hacer frente a estos hechos.
Informó que ha buscado estos acercamientos con los representantes de los países de Centroamérica debido a que casi el 100% de los deportados extranjeros que se reciben en la ciudad fronteriza son provenientes de estas tres naciones, por lo que resulta indispensable determinar un trabajo en equipo pues los recursos presupuestales y de infraestructura con que cuenta el municipio son insuficientes para dar respuesta a la alta demanda de servicio que existe por la población que es repatriada a través de México.
En este sentido, enfatizó que ha puesto sobre la mesa que, aunque el Municipio tenga la mejor disposición para atender a los migrantes y hacerlo con respeto a los derechos humanos, son sus países de origen quienes deben tomar responsabilidad en su proceso de repatriación, haciéndolo en un tiempo prudente.
Así mismo, resaltó la importancia de que las autoridades norteamericanas realicen una “verificación veraz” de aquellos que son deportados por nuestra frontera ya que “no solamente porque hablan español y no traen documentos” significa que sean mexicanos y que sea responsabilidad del país regresarlos a sus lugares de origen.





