
Damasco.- El gobierno de Siria afirmó que el bombardeo perpetrado esta madrugada por Estados Unidos en el este del país árabe, presuntamente contra milicias proiraníes aliadas de Damasco, traerá “consecuencias” e incrementará la tensión en la región.
“Siria condena en los términos más enérgicos posibles el ataque cobarde de Estados Unidos en las áreas de Deir al Zur cerca de la frontera entre Siria e Irak, que va contra las leyes internacionales y la carta estatutaria de la ONU, alertando de que traerá consecuencias”, dijo el Ministerio de Exteriores, según la agencia oficial siria SANA.
Agregó que la decisión provocará además una “escalada” de la situación en Medio Oriente, de acuerdo con el medio de comunicación oficial.
“Esta agresión constituye un signo de mal augurio sobre las políticas de la nueva administración estadounidense”, indicó.
Mientras, Rusia condenó hoy el bombardeo perpetrado por Estados Unidos contra las posiciones de las milicias proiraníes en Siria, el primer ataque ordenado por el presidente estadounidense, Joe Biden, desde su llegada al poder.
“Condenamos categóricamente tales acciones. Llamamos al respeto incondicional de la soberanía e integridad territorial de Siria“, dijo en su rueda de prensa semanal la portavoz de Exteriores, María Zajárova.
A su vez, varios diputados y senadores rusos consideraron “ilegítimo” el ataque aéreo y advirtieron que podría agravar aún más las tensas relaciones entre Washington y Teherán, especialmente con respecto al acuerdo nuclear.
En noviembre pasado el presidente ruso, Vladimir Putin, mantuvo una videoconferencia con su homólogo sirio en la que apoyó los esfuerzos de Damasco para garantizar el retorno de los refugiados al país árabe.
Putin, que ordenó en 2015 la intervención militar en Siria para evitar el derrocamiento de Al-Assad, cuenta con dos bases militares en el país.
Según informó el Observatorio de Derechos Humanos, al menos 22 combatientes de milicias proiraníes murieron este viernes en el bombardeo de la aviación estadounidense en la provincia de Deir al Zur, en el este de Siria.





