Sí, China se ha gastado 180 millones de dólares en buscar extraterrestres

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FUENTE ESQUIRE.ES

¿Hay alguien ahí? De momento, no, pero nunca se sabe. Y eso es lo que han pensado los chinos que, ni cortos ni perezosos, se han gastado 180 millones de dólares en construir el radiotelescopio más grande del mundo para ver si hay vida en algún otro rincón del Universo.
Debe de ser que les sobra la pasta. Y por eso han montado el FAST, un Radiotelescopio de Apertura Esférica que, si la cosa no va mal, pretende escuchar los sonidos de radio significativos del ruido blanco del Universo. O lo que es lo mismo, pretenden escuchar a la chica más guapa de entre todas las que gritan en mitad de la fiesta.
Y cuando se trata de buscar vida inteligente –porque no hay mucho que escuchar, por lo que se deduce, de la vida no inteligente- no se puede escatimar ni en gastos ni en esfuerzos. Así que, además de los 180 millones que tenían sueltos en los bolsillos, el Gobierno chino va a desalojar a todas las personas que viven en cinco kilómetros a la redonda del supertelescopio de Guizhou, lo que les va a suponer otro desembolso de 1.083 dólares por residente. ¿Y para qué les van a desalojar? Pues porque no puede haber ninguna interferencia electromagnética cuando el artefacto se ponga a funcionar. Aunque, si se piensa bien, resulta un poco molesto que a uno le saquen del lugar en el que vive para ver si hay algún ser vivo a miles de kilómetros de distancia de la tierra. Ironías de la vida.
El cacharro se pondrá a trabajar en septiembre de este año, con sus 500 metros de diámetro –que los 300 del Observatorio Arecibo de Puerto Rico se quedaban pequeños-, sus 4.450 paneles triangulares móviles y su retina de 30 toneladas, recogiendo señales de radio de los más alejados rincones del Universo. Y todo esto para buscar lejos lo que aquí no fuimos capaces de encontrar: algún ser, por pequeño que sea, con algo de inteligencia.