
Por Agencias
La correcta regulación del uso medicinal de la cannabis en México, ayudará a romper estigmas dentro de la comunidad médica, pero también genera incertidumbre ante la posible avalancha de inversión extranjera en el sector, para acaparar mercado.
A finales del año pasado, la COFEPRIS publicó los lineamientos en materia de control sanitario de la cannabis y sus derivados, para la liberación de productos con concentraciones de 1 por ciento o menores del tetrahidrocannabinol THC (compuesto del cannabis con efectos psicoactivos).
A través de estas reglas se autorizaba la comercialización, exportación y comercialización de algunos productos.
Debido a ello, se otorgaron casi 60 licencias para 14 empresas, en las cuales se podrían importar desde materias primas aisladas, tanto del psicoactivo como del no psicoactivo: suplementos alimenticios, textiles y la semilla como alimento.
Sin embargo, al realizarse el cambio de Gobierno, los lineamientos se revocaron parcialmente; en el Poder Legislativo se discute la legalización de la cannabis para fines médicos, científicos, lúdicos, recreativos e industriales, mediante varias iniciativas presentadas por diferentes diputados y senadores.
El dictamen del Senado de la República, se pretende avalar antes del 31 de octubre del presente año y el cual, pretende cambiar la Ley General de Salud, misma que establece la integración de la Ley para la Regulación de la Cannabis.





