
Los árboles juegan un papel importante en la mitigación del cambio climático. Pese a ello, en el sur de Tamaulipas cada vez se van teniendo menos, calculándose que en dos décadas se perdieron 1,189 hectáreas de cobertura arbórea.
Entre 2002 y 2022, Tampico perdió 45 hectáreas, lo que equivale a una disminución del 6.4%, de acuerdo con el Global Forest Watch, un sistema dinámico de monitoreo en línea, diseñado por el World Resources Institute (WRI).
Es, sin embargo, el municipio con menor pérdida entre los 43 que integran la geografía estatal, mientras Madero se posiciona como el penúltimo con 73 hectáreas de cobertura arbórea, pero Altamira rebasa por mucho estas superficies, al tener 1,071 hectáreas perdidas, ubicándose en el lugar 22.
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En el mismo periodo, Tamaulipas perdió 150 kilómetros de hectáreas de cobertura arbórea, lo que equivale a una disminución del 6.2%, y a 33.1 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono (CO₂).
Las cinco regiones principales, causantes del 53% de toda la pérdida arbórea fueron Soto La Marina (con 37.7 kilómetros de hectáreas), Aldama (13.7), González (10.1), San Fernando (9.4) y Casas (8.12).
De acuerdo con la OMS, los árboles grandes son excelentes filtros para contaminantes urbanos y partículas finas como el polvo, la suciedad o el humo del aire atrapándolos en las hojas y la corteza.
“Pueden ayudar a enfriar el aire entre dos y ocho grados centígrados e inclusive, contribuyen a evitar el uso de ventiladores en los hogares si se ubican estratégicamente en las ciudades”, afirmó el especialista Roque Montiel Lozano.
Por “Milenio”





