Por Andrea Santa María
Aunque las autoridades federales habían asegurado que no pasaría del mes de diciembre para que se liquidaran los adeudos que se mantenían desde 2015 con los productores primarios tamaulipecos, ante la falta de pagos que prevaleció durante buena parte del mes de enero la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) repitió la promesa pero ahora estableciendo que ahora el límite será el primer trimestre de este año para que se cubran todos los montos pendientes.
Los primeros pagos se iniciaron a partir del 16 de enero con un presupuesto de 149.3 millones de pesos correspondientes al pago de ingreso objetivo y compensación de bases y 82 millones de pesos del Programa de Producción Pecuaria Sustentable y Ordenamiento Ganadero y Apícola (Progan).
Estos recursos, a decir del titular de la Secretaria de Desarrollo Rural, Gonzalo Alemán Migliolio, lograron bajarse al estado luego de negociaciones entre el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca y personal de SAGARPA en las que se planteó la flexibilización de las reglas de operación y los programas en concurrencia para impulsar este sector y “hacerlo más productivo y equitativo”.
Sin embargo, este avance en el pago a campesinos y ganaderos tamaulipecos no cubre ni el 20% de lo que se les debe, ya que el saldo total alcanza los mil 200 millones de pesos en PROAGRO y PROGAN Productivo de dos años.

Ganaderos no le creen a SAGARPA
El presidente de la Asociación Ganadera de Reynosa, Gildardo López Hinojosa, señaló que siguen sin liquidarse el 20 por ciento de los apoyos de 2015 y el 60 por ciento de 2016 del PROAGRO y PROGAN.
Esta situación ha afectado de manera importante la economía de quienes se dedican a estas áreas productivas, ya que el continuo invertir no se ve redituado por los beneficios ya establecidos con el Gobierno Federal, lo que, sumado a los incrementos en combustibles y la inestabilidad en el tipo de cambio, resulta un duro embate a su labor y economía.
Ante este panorama, el ganadero calificó de “desconsiderado” el actuar del Gobierno Federal que, además sólo responde “puras mentiras” a las demandas que hacen de pagos justos, envolviéndolos en una “completa falacia que no cumplirán”.
“Si el dinero en los bancos marcara intereses del 7 u 8% no necesitaríamos su limosna, ni pachichas (sic) que da el Gobierno porque sabemos trabajar, sabemos producir pero es un socio que tenemos en nuestro negocio porque: el diésel es de ellos, la CFE es de ellos, son un socio que puede aumentar el precio cuando ellos quieran y nosotros no podemos aumentar un precio sin pedir su autorización”.
Además, consideró que la estrategia que se está trazando para proteger la economía familiar manteniendo los costos en productos de la canasta básica sin modificar, no resulta lógica si de manera paralela se mantiene firme respecto a elevar el monto en que se vende cada litro de combustible.
“Los productores agrícolas, ganaderos, los pesqueros, los de hortalizas, todos tenemos como materia prima para producir la gasolina o diésel o gas LP y todo lo aumentó el gobierno desconsideradamente y luego con una firma de acuerdos que quiere que nadie suba los precios para respetar la canasta básica pero, el que te transporta el maíz, el que te transporta el sorgo ya le subió a los fletes y todo esto perjudica y golpea al que menos tiene, al último consumidor, a las familias más vulnerables de todo el país”.





