Sabía que su bebé moriría al nacer pero lo tuvo y la razón no puede ser más hermosa

199

POR ACTITUD FEM

Abbey y Robert estaban emocionados por la llegada de su tercer bebé. Sin embargo, a la semana 19 se enteraron que su nena sufría anencefalia.

Durante la ecografía, los médicos descubrieron la malformación en el cerebro que se caratceriza, entre otras cosas por la ausencia parcial o total del cráneo y cerebro.

Por la gravedad de la enfermedad, la esperanza de vida de los pequeñitos con anencefalia es de apenas unas horas después de que nacieron.

Por eso, la opción más viable, según los médicos, era que Abbey interrumpiera el embarazo. Pese al consejo, Abbey decidió tener a la pequeña Annie para poder donar sus órganos cuando el angelito falleciera.

El día llegó y la pequeña Annie nació el 23 de junio. 15 horas después murió, pero sus padres quisieron recordarla con esta emotiva imagen:

 

bebe

 

Si tenía que morir, me alegro que fuera en mis brazos. Vivió 14 horas y 58 minutos rodeada de los que la querían. No hubo tristeza, ni siquiera cuando murió.

Una vez fallecida, los papás de Annie donaron sus órganos, pero estos no fueron viables para ningún trasplante, así que sólo se donó sus válvulas cardiacas.

El resto de los órganos de Annie fueron donados para una profunda investigación médica.