Crepuscular ambrosía

Meditando, veo rosas languidecer,
son corolas de madrigales muriendo
con una andanada de pensamientos
que gritan en soledad rogativa
la ausencia del hidalgo,
soberano distante,
que anula el esplendor de un suspiro.

Punza como espina a mi capullo
que sangra por la morriña
de habitar en su regazo privado
donde va humedeciendo,
con su tierra ajena y firme,
la fertilidad de mi vientre inmaculado
donde se desprende taciturna mi alma.

Peregrinando en la pre alba
con su presencia imperturbable
llega un avispero de emociones
donde despierta mi tacto al sagrario
de las rosas mustias y afligidas
que en la veneración llevan su esencia.

Juany Hernandez

Derechos Reservados de Autor.

Cd. Reynosa Tamaulipas, México.

ROSAS MUSTIAS