Por Excélsior
Madrid, España.’ En medio de una actualidad dominada por los escándalos, el rey Felipe VI de España pidió trabajar para que la corrupción sea “un triste recuerdo”, al dirigirse al gobierno, los diputados y los senadores, en una sesión solemne en el Congreso.
En un discurso muy directo con el que abrió la XII Legislatura, el monarca afirmó que “la corrupción que ha indignado a la opinión pública (…) tiene que llegar a ser un triste recuerdo de una lacra que hemos de vencer y superar”.
“Los valores éticos deben inspirar nuestra vida pública”, enfatizó, máxime después de diez meses de parálisis política que generó “inquietud y malestar en nuestra sociedad”.
Felipe VI dijo esto tras una letanía de escándalos de corrupción que desde hace una década han marcado la actualidad política y mediática.
En ellos se han visto implicados su hermana mayor, la infanta Cristina, que espera saber si va a ser condenada por fraude fiscal, y el esposo de ésta, Iñaki Urdangarin, protagonista de un sonado escándalo de corrupción.
En la sesión, los legisladores de Podemos aprovecharon para hacerle un desplante al rey, cuestionar la legitimidad de la Corona y hacer apología de la república. Los parlamentarios decidieron no aplaudirle al monarca en la sesión del Congreso.





