Reducción del Presupuesto pega al campo

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Por Andrea Santa María

De acuerdo al presupuesto aprobado por la Cámara de Senadores, los recursos que se destinarán al campo mexicano para el ejercicio 2017 ascenderán a 70 mil 597 millones de pesos, lo cual implica un 16.7% menos que el ejercido durante 2016 en el que se contó con un monto de 84 mil 827 millones de pesos a ser distribuido en los diversos programas de apoyo para los productores de las diferentes entidades del país.

En el caso de Tamaulipas, y de acuerdo a lo expresado por el diputado federal Edgar Melhem Salinas, esto implicó una disminución considerable en los apoyos a la comercialización; el Fondo Concurrente, el cual llegará a cerca de 100 millones de pesos; y una reasignación significativa al programa PROAGRO.

Sobre este último, afirmó que “no va a alcanzar para cubrir el monto igual que en 2016”, por lo que se llegó a un acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) de revisar junto con SAGARPA, las reglas de operación de PROAGRO “para proteger sobre todo a la zona temporalera de Tamaulipas”, tomando en cuenta que todavía se mantiene una deuda de cerca de 800 millones de pesos en pagos por compensaciones de base a los agricultores del estado que, esperan, sean liquidados “en estos días”.

“En el PROAGRO hay una reducción, había 10 mil 500 millones que se ejercieron en 2016, vienen 9 mil millones para 2017, ahí sí puede haber una afectación, así que vamos a ver con reglas de operación y el compromiso es que al ser Tamaulipas el estado del país que más recibe este apoyo, haya un trato preferencial en las reglas de operación por esto”.

Los campesinos señalan que se complica ser competitivos con los mercados internacionales debido a los adeudos que prevalecen por parte de la Agencia de Servicios a la Comercialización y Desarrollo de Mercados Agropecuarios.Para los agricultores tamaulipecos como Felipe Vega Ávila, representante de productores de Río Bravo, esto implica un “año muy problemático que hará que se vuelva incosteable sembrar” ya que implica “bajar el monto y superficie del apoyo de PROAGRO y eliminar el programa de Concurrencia, que es con el que los agricultores adquieren equipo para trabajar sus tierras”.

Además de esto, la situación se complica debido a los adeudos que prevalecen por parte de la Agencia de Servicios a la Comercialización y Desarrollo de Mercados Agropecuarios (ASERCA) con los productores de maíz amarillo por, “alrededor, de mil 200 millones de pesos” desde el mes de agosto, así como los pagos pendientes por compensación de bases de sorgo y el  apoyo de 4.20 pesos por litro de diésel del que no han recibido nada, aunque es “uno de los principales insumos que se utilizan en el campo”.

Por parte de los pecuarios, la postura no difiere mucho ya que  Gildardo López Hinojosa, presidente de la Asociación de Ganaderos en Reynosa, declaró que las condiciones bajo las que opera actualmente este sector en México con la reducción del 70% en apoyos gubernamentales, elevado precio del diésel y altas tasas de interés por parte de los bancos, hace que sea imposible “estar en competencia” con los productores estadounidenses, poniendo en serio riesgo el futuro de la agricultura y ganadería en Tamaulipas y el resto de México.

“Nos bajaron de 22 mil 500 millones de pesos que teníamos de apoyo en todo Tamaulipas a 8 mil 500 pesos, redujeron apoyo de PROAGRO de 80 a 20 hectáreas por productor y redujeron el pago de PROAGRO de 950 pesos por hectárea a 480 pesos.  Es un golpe muy fuerte del que no fácil nos vamos a levantar y el diésel sigue subiendo y los intereses bancarios muy altos”.

Reiteró que ante esto se vuelve un reto mayúsculo el competir con el mercado internacional pues existe una desigualdad de circunstancias al pagar 6 pesos más por combustible al estar de este lado de la frontera y además tener “acaparado” su dinero en los bancos debido a los préstamos que se ven en la necesidad de pedir para continuar produciendo temporada tras temporada, los cuales cobran tasas de “no menos de 2 dígitos”.

Aseguró que las acciones por parte de los legisladores han puesto de manifiesto el poco interés que tienen para apoyar a este sector productivo señalando, en específico, el que el diputado Edgar Melhem Salinas no sólo no tuvo la capacidad de defender el presupuesto que se destinaría al campo, sino que no tuvo “el ánimo” para siquiera “levantar la mano para apoyar la iniciativa de un alza en el presupuesto o una menor reducción” dando como resultado que de 22 mil 500 millones de pesos otorgados a Tamaulipas en 2016, bajara a 8 mil 500 millones de pesos para el siguiente ejercicio.

“Ojalá en algún momento reaccionen y hagan un ajuste al precio del diésel y volteando hacia la banca mexicana ya que si pudieran otorgar dinero para seguir produciendo grano y ganado a la tasa de un 7 o 7.5% como en Estados Unidos no necesitaríamos tanto el apoyo del Gobierno Federal, pero desgraciadamente nos tienen amarrados, atados de manos y pies porque necesitamos del diésel y el dinero para operar y, los dos, están en unas condiciones inalcanzables para el sector pecuario”.