Por AP
CARACAS, Venezuela.- La decisión del presidente venezolano, Nicolás Maduro, de convocar a una asamblea para modificar la constitución desató el martes nuevas manifestaciones contra el gobierno, que no ha logrado apaciguar las tensiones políticas que han dejado 29 muertos.
Centenares de opositores bloquearon algunas vías del este y oeste de Caracas con barricadas, basura, escombros y metales retorcidos que generaron fuertes congestionamientos de vehículos.
La protesta se extendió a otras ciudades donde los manifestantes bloquearon algunas vías por varias horas.
Estaremos en las calles hasta que el Estado entienda la inconformidad con la Asamblea Constituyente”, dijo Jorge Luis Olivares, un economista de 55 años, mientras caminaba frente a una barricada levantada por un grupo de vecinos en medio de una avenida que comunica el este de la capital con la localidad de El Hatillo.
La gente desea un cambio más rápido”, agregó Olivares al asegurar que el proceso constituyente podría extenderse por 25 meses y que los “venezolanos no estamos dispuestos a esperar tanto tiempo”.
En algunos puntos del este de Caracas los cuerpos de seguridad utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes y restablecer el tránsito.
El bloqueo de calles paralizó parcialmente las actividades comerciales y escolares en algunas zonas de la capital debido a que muchos trabajadores y estudiantes nos pudieron salir de sus casas.
En medio del recrudecimiento de las protestas, el ministro de Relaciones Interiores, mayor general Néstor Reverol, anunció la suspensión del porte de armas por 180 días.
La coalición opositora llamó el martes a nuevas protestas en todo el país para hacer frente a la convocatoria a una Asamblea Constituyente a la que considera el “golpe de Estado más grave” de la historia del país.
A su vez la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, convocó a una sesión especial para decidir las nuevas acciones que desarrollará en el país y el exterior.
Maduro instó la noche del lunes a sus seguidores a emprender una “gran batalla” para avanzar en la elección de los candidatos que integrarán la Asamblea Constituyente para “reconstituir y perfeccionar la patria y la constitución”.
Al explicar los alcances del proceso que se buscará ampliar el sistema judicial, promover nuevas formas de “democracia participativa” y garantizar la defensa de la soberanía e integridad de la nación.
El abogado Hermann Escarrá, cercano al oficialismo, negó que el proceso implique una sustitución de la constitución de 1999 que impulsó el fallecido presidente Hugo Chávez y planteó, en una entrevista en la televisora estatal, que se buscará adecuar el texto constitucional a las “nuevas realidades”.
Escarrá explicó que la Asamblea Nacional Constituyente estará dirigida por el presidente de la comisión presidencial y actual ministro de Educación, Elías Jaua, quien se encargará de consultar a todos los sectores en un plazo “no mayor a 15 días” para presentar un documento que servirá de base para la elección de los miembros de esa asamblea.





