
Por Soy Carmín
Miles de mujeres han soñado con el día de su boda, con el vestido, las flores, la fiesta, el pastel, los zapatos…pero ¿qué hay del marido? Sí, de ese tipo que te espera bien vestido en el altar y que pareciera ser el protagonista del “felices para siempre”. ¿Te suena familiar? Entonces es necesario hablar de las razones para no casarte y terminar en divorcio.
El divorcio ya se ha vuelto algo común, surgen diferencias y entonces una o ambas partes deciden que es mejor tomar caminos separados, pero ¿has escuchado hablar de los que se arrepienten? Los hay.
Cuando el divorcio es por pérdida de confianza, por violencia, por algún tipo de abuso adelante, uno no puede estar en un lugar donde arriesga la vida, pero también debemos hablar de esas ideas que muchas veces creamos sin fundamento y que cuando llega la realidad quedan muy distantes.
Muchas veces me pregunté por qué hablamos tanto de la boda y tan poco del matrimonio. Redes sociales como Pinterest están llenas de detalles para la boda perfecta, de ideas que adoptamos y que elevan los costos del evento, queremos que todo sea perfecto y hay mujeres que pierden la cabeza por el estrés, seguro las has conocido.
Gastamos energía y dinero en una boda sin pensar en lo que viene después, digo, si queremos una boda enorme para lucirnos bien podemos hacer la mejor fiesta de cumpleaños, hasta incluir una ceremonia religiosa para dar gracias a la vida por llegar a este punto, entonces ¿por qué elegimos boda?
El matrimonio no es perfecto, por lo tanto no debemos tomarlo a la ligera. Estas son las razones para no casarte y terminar en divorcio:
1.- DESCUBRIRÁS COSAS DE TI QUE NO TE AGRADAN
Ya que habrá momentos difíciles con tu pareja verás detalles de tu que ni idea de que estaban ahí, no había llegado una persona que los sacara a flote y tu pareja será experta. La clave es dejar que no te dominen, aceptarlos como parte de ti pero fortalecer la relación para que se quede guardado si es que se trata de algo que les perjudica.
2.- DEBERÁS CERRAR CAPÍTULOS PASADOS
Muchos de los problemas de pareja se dan como consecuencia de heridas del pasado que no hemos cerrado. Problemas que viste en casa, experiencias de relaciones pasadas, aquí no hay opción, o los resuelves o tu relación actual podría sufrir.
No tengas miedo de hablar todo eso con tu pareja, todo lo que ambos cargan, es el primer paso. Si lo desean o lo requieren pueden ir a terapia, pero si hay voluntad seguro superarán la prueba.
3.- HABRÁ SERES QUERIDOS QUE RESULTARÁN TÓXICOS PARA LA RELACIÓN
No lo habías notado antes, pero ahora que tienes esta relación te van a llover “consejos” que no siempre serán los mejores, gente que preguntará todo y si no te das cuenta podrían afectar seriamente la relación. Será labor de ambos colocar límites y si es necesario alejarse de esas personas.
La gente siempre habla, así que no te asustes si hablan de ti o de ustedes, lo mejor es que realmente hagan equipo y tomen decisiones que les hagan felices, la palabra de ustedes es la única que cuenta.
4.- TENDRÁS QUE CEDER ALGUNAS VECES
Olvídate de que tu pareja te va a tratar como princesa o reina todo el tiempo. Si hay detalles hermosos, varios que te van a sorprender y te van a dejar sin palabras, pero también habrá ocasiones donde tendrás que ceder si quieres que las cosas funcionen y sobre todo, tendrás que aprender a pedir perdón y entender que no siempre tienes la razón.
5.- TU PAREJA NO SERÁ PERFECTA
En el noviazgo es fácil aceptar las diferencias, quizá callen, quizá cada quién se vaya a su casa y luego estén como sin nada, pero en el matrimonio no hay a donde “huir” y esconderse de las cosas. Habrá cosas de uno que no le gustarán al otro y aún así tendrán que aceptarle y amarle.
6.- HABRÁ MOMENTOS EN QUE ESTARÁS SOLA
Muchas personas van de pareja en pareja porque no saben estar solas, porque no se valoran lo suficiente y creen que alguien más les dará el amor que les falta, cuando es algo interno. En el matrimonio no hay cambios y habrá momentos donde tu pareja no podrá estar a tu lado, por el trabajo, por situaciones que uno no imagina.
¿Qué harás ahí? ¿Reclamarle? ¿Exigirle que vaya contigo siempre? Deben confiar uno en el otro.
7.- TE CONVERTIRÁS EN UNA MEJOR PERSONA
Sí, aún cuando haya pruebas difíciles, momentos donde no lo quieres ver ni en pintura, discusiones que te asusten por lo que puedes decir o sentir, aprenderás mucho y serás mejor persona. La vida es curiosa y una de dos, o nos transforma en la mejor persona para el otro con estas lecciones, o nos da a entender que no es el indicado para compartir la vida.
Como decíamos al principio, el matrimonio no se toma a la ligera y no diré que no es para todos, pero tenemos que pensar en todo esto antes de dar el sí y aceptar un compromiso para el que quizá aún no estamos preparados.
La puerta para irnos siempre está abierta, pero ¿es realmente lo mejor o solo nos estamos dando por vencidos por no tomar el camino correcto? Lo digo porque no siempre lo fácil es lo correcto, es fácil tirar la toalla, pero la recompensa de no hacerlo supera todo.
El matrimonio puede ser la mejor decisión si realmente ambas partes están dispuestas a dar su mejor esfuerzo, a elegirse cada día y a realmente ser uno solo.





