* Las mediciones a nivel nacional e internacional han mostrado los pobres resultados que México tiene en materia educativa

Ante los alarmantes resultados de la Prueba Planea, aplicada a estudiantes de educación media superior, anunciados por la Secretaría de Educación Pública (SEP), es necesario tomar medidas urgentes para corregir el rumbo educativo.

Francisco Joel Rodríguez Domínguez, Presidente de la Unión Nacional de Padres de Familia en Tamaulipas, señaló que los resultados de Planea muestran que la mitad de los alumnos que terminaron el bachillerato sólo saben multiplicar o sumar con números enteros, y 43.3% es incapaz de comprender información implícita en un texto, se suman a los resultados que este año dio a conocer la Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente, donde seis de cada 10 profesores aspirantes que participaron en el Concurso de Oposición de Educación Básica de diciembre pasado para conseguir una plaza de maestro, resultaron no aptos para dar clases frente a grupo.

En el Informe de Resultados de Evaluación del Sistema Educativo Nacional 2014, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) manifestó la necesidad urgente de elevar el nivel de formación proporcionado por las Escuelas Normales y por las Instituciones de Educación Superior.

Las mediciones a nivel nacional e internacional han mostrado los pobres resultados que México tiene en materia educativa:

La educación primaria en México tiene una calidad debajo del promedio de la mayoría de los países del mundo, según el Reporte de Capital Humano del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés). El informe sitúa a México en el lugar 102 de 124 países en la medición de la calidad de educación en escuelas primarias.

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), México se ubica entre las 5 naciones con el mayor porcentaje de alumnos que no han logrado concluir su formación media superior. Representa un porcentaje del 52%.

La prueba PISA 2012, realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), muestra que el 55% de los alumnos mexicanos no alcanza el nivel básico de competencias en matemáticas y el 41% no lo alcanza en lectura y de mantenerse las tasas de mejora actuales, a México le tomará más de 25 años para alcanzar los niveles promedio actuales de la OCDE en matemáticas y más de 65 años en lectura En México, por cada diez jóvenes que ingresan a la universidad, sólo cinco logran titularse según la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación superior (ANUIES).

De acuerdo con la OCDE en su Reporte intermedio del Panorama Educativo, México se ubica entre las 5 naciones con el mayor porcentaje de alumnos con baja calificación. 52% no han logrado concluir su formación media superior. A ello se suma que el país se mantiene en el grupo de 5 naciones con el mayor número de jóvenes que no estudian ni trabajan (los llamados ninis).

Estos datos son una muestra de cómo se encuentra la educación en México y la necesidad de emprender acciones urgentes y asumir responsabilidades No es posible que ante los pobres resultados en materia educativa, México continúe sin un modelo educativo que plantee objetivos y que rijan los planes de estudio con los que los alumnos aprenderán, la transformación de las normales superiores para que se ajusten a las nuevas necesidades y los estilos pedagógicos con los que los profesores y directivos deben contar.

Insistimos a la Secretaría de Educación Pública que informe ya cómo se va a formar el nuevo modelo educativo y la manera en que puede participar la sociedad civil. Es urgente promover también la participación activa de los padres de familia dentro y fuera de las escuelas; además de su participación en los Consejos Escolares de Participación Social, pueden aportar en los planes y en el desarrollo de cada plantel escolar, trabajando junto con maestros y directivos, creando una auténtica comunidad educativa.

Estamos convencidos que las diversas organizaciones de la sociedad civil seguiremos vigilando la aplicación de la Reforma Educativa se cumpla para que esta pueda ser eficaz, pero necesitamos nuevas reformas que transformen las Normales Superiores, donde se forman nuestros profesores; que garanticen una cultura de paz y la promoción de valores humanos a las nuevas generaciones de mexicanos para que sean formados integralmente; además las reformas deben brindar instalaciones con un mínimo indispensable en su infraestructura, como sanitarios, pupitres, agua potable, pisos y techos sólidos.

Debemos también seguir avanzando en materia de transparencia en los recursos destinados a la educación para que los mayores beneficiados de éstos sean los alumnos de todo el país y no algunos líderes sindicales, como lo hemos visto en el caso de Oaxaca, Guerrero y otros estados de la República.

Es momento de poner a la educación al centro de las políticas públicas y trabajar juntos, todos los mexicanos, en la mejora educativa.