Por Andrea Santa María
Esta mañana, un grupo de agricultores se manifestaron frente a las oficinas del CADER en Río Bravo en protesta por el recorte presupuestal que el Gobierno Federal ha presentado para 2017, mismo que implica incluso la desaparición de ciertos apoyos al campo tamaulipeco, además de exigir el pago de compensaciones de base de sorgo y maíz que están pendientes desde el mes de agosto.
Juan Manuel Salinas Sánchez, gerente de la Unidad Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas, expresó que se estima un recorte de casi el 50%, ya que en 2016 se autorizaron 12 mil millones de pesos para comercialización, mientras que para el próximo se tienen contemplados 7 mil millones de pesos, lo cual significará “un año muy problemático para los productores” ya que esto implica el “bajar el monto y superficie del apoyo de PROAGRO y eliminar el programa de Concurrencia, que es con el que los agricultores adquieren equipo para trabajar sus tierras”.
Además, indicó que ante la caída de los precios de los productos agrícolas en a bolsa de Chicago, que es donde se cotizan, y el aumento del precio del dólar, moneda que sirve de referencia para la compra de insumos agrícolas, los recursos no son suficientes y se “vuelve incosteable sembrar”.
Por su parte, Felipe Vega Ávila, representante de productores de Río Bravo, aseguró que la Agencia de Servicios a la Comercialización y Desarrollo de Mercados Agropecuarios (ASERCA) mantiene una deuda con los productores de maíz amarillo por, “alrededor, de mil 200 millones de pesos” desde el mes de agosto, aunque su director, Alejandro Sáenz, mantuvo una reunión el 8 de julio con ellos en la que “prometió que se pagaría a principios de mes y no han pagado sino migajas”.
De la misma forma, continúan pendientes los pagos de compensación de bases de sorgo que son 242 pesos y de maíz, que son 255 pesos, recursos que se sospecha “salieron, pero fueron desviados a otros asuntos”; además que, desde enero se les dijo que recibirían un apoyo de 4.20 pesos por litro de diésel del que no han recibido nada, aunque es “uno de los principales insumos que se utilizan en el campo”.
“La tendencia del Gobierno Federal es apoyar a pequeños productores que tienen 5 hectáreas o menos, pero reducir presupuesto para el campo nos afecta porque cada mes que recibimos menos dinero y eso hace que mermen las cosechas. El reducir PROAGRO productivo de 80 a 20 hectáreas y reducir de 700 a 400 pesos, vuelve incosteable el sembrar porque somos 15 mil productores”.
Hasta ahora, los agricultores han sostenido reuniones con el secretario de Desarrollo Rural, Gonzalo Alemán y con los diputados federales Germán Escobar y Edgar Melhem para “cabildear a manera de que no se dé el recorte que presentó el presidente”, esperando que, con ello y el exhorto por parte del Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca ante el secretario de Agricultura, José Eduardo Calzada, se logre un avance. Sin embargo, se tiene agendada una movilización desde diversos municipios el próximo 7 de noviembre que convergerán en la brecha 102 ASERCA-SAGARPA a las 12:30 horas.





