Presupuesto Federal promotor de desigualdad, endeudamiento y atraso

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Por Misael D´Mora

El presupuesto a los estados es la cantidad de dinero que se les asigna para que puedan hacer frente a sus gastos durante un año. No es un tema menor, sólo que ya estamos tan habituados a escucharlo que ya no le prestamos mayor importancia. Actualmente nuestro país está en crisis debido a que el precio del petróleo es y seguirá siendo bajo por unos años más, es grave porque la mayoría del dinero que gastábamos como nación viene de la venta del hidrocarburo, es como si en el presupuesto mensual de nuestra casa de repente tuviéramos 30 o 40 por ciento menos dinero para cumplir nuestros compromisos ¿qué hacer ante ello?.

Pero eso no es todo, el mecanismo o procedimiento que se usa para establecer la cantidad de dinero que le toca a cada estado ha sido calificada, por autoridades y académicos, como desigual. Es verdad que las fórmulas para definir la cantidad de recursos que recibirá una entidad han ido cambiando, sin embargo, los criterios para la asignación del presupuesto siguen siendo desiguales toda vez que, de entrada, los estados con más población reciben más dinero, por ende, al tener más población son las entidades que más riqueza generan.

Otro punto que ha causado polémica desde hace años es que los estados que producen más recaudación reciben más presupuesto, es decir que los gobiernos estatales que recauden más impuestos reciben más dinero por parte de la federación y esto nuevamente le ha dado ventaja a los estados más grandes, porque en nuestro país son esas entidades (las de mayor tamaño) las que cuentan con mejores y más eficientes mecanismos para recaudar impuestos, de modo que así aseguran más presupuesto año con año.

Instituciones como el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria aseguran que la forma en la que está diseñado el presupuesto para el siguiente año sigue contribuyendo a la desigualdad en los estados, pero además frena el desarrollo económico de los mismos y como país, pues el actual esquema administrativo les da prioridad a los gobiernos estatales para endeudarse.

Deuda pública y desfalco de gobernadores

El esquema autorizado para el 2017 dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación, permite a los gobiernos estatales endeudarse y mantiene latente el reisgo de abusos como los revelados recientemente en Veracruz Sonora.
Ocho ex gobernadores del PRI y del PAN dejaron deudas millonarias en sus estados por un total de 186 mil 553 millones de pesos, los ex funcionarios y entidades involucradas son: Javier Duarte de Veracruz; Guillermo Padrés de Sonora; César Duarte de Chihuahua; Roberto Borge de Quintana Roo; Egidio Torre de Tamaulipas; Rodrigo Medina de Nuevo León; Jorge Herrera de Durango y Humberto Moreira de Coahuila. Por si ello fuera poco algunos de estos ex gobernadores están acusados de corrupción, lavado de dinero, desvío de recursos y delincuencia organizada.

De todas estas entidades las más endeudadas son tres que fueron gobernadas por políticos afiliados al PRI: Nuevo León con 62 mil 946 millones de pesos, Veracruz con 45 mil 775 millones de pesos y Coahuila con 36 mil 509.6 millones de pesos. Esto nos indica que además de asegurar más presupuesto por parte de la federación, bajo el actual esquema administrativo los estados “privilegiados” con dinero público además pueden endeudarse adicionalmente y ello es algo que saben sus gobernadores y es por eso que “se lamen los bigotes” cada año que se viene la discusión de la asignación de recursos públicos.

Pero la izquierda mexicana no se queda atrás, pues los gobernadores Silvano Aureoles de Michoacán, Graco Ramírez de Morelos y Arturo Nuñez de Tabasco junto con diputados y la dirigencia nacional de su partido exigieron más dinero a la Secretaría de Hacienda para todos los estados con el pretexto de que el presupuesto para el siguiente año “afecta programas sociales de prevención”.

En México en los últimos 30 años el dinero que se asigna para programas de supuesta ayuda social prácticamente no ha rendido frutos significativos, por tanto es dinero que se gasta mal pero que sí ha servido para clientelismo electoral por ejemplo, y es por ello que hay académicos y analistas que opinan que la partida presupuestaria para algunos de estos programas debería desaparecer.

Lo que sí podemos observar que tiene en común toda la clase política de nuestro país es que aumentó el gasto en partidos para el próximo año, pues se les darán 156 millones de pesos más que en 2016. Los partidos no tienen llenadero para recibir dinero público y ahí sí ninguno opina en contra ni hacen esfuerzos con resultados positivos para disminuir sus gastos. En tanto los sectores que por el contrario van a recibir menos presupuesto en el siguiente año son: cultura, salud y educación por ejemplo, ¿de verdad es más importante que los partidos políticos reciban mayor presupuesto cuando sus representantes han tenido resultados poco efectivos, nos endeudan y algunos han tenido malos manejos con el dinero y hasta se han enriquecido usando su cargo y recursos como si fueran su patrimonio cuando son públicos? Es pregunta…