
Por Cuídate Plus
Hoy se celebra el Día Mundial de la Menopausia, etapa que en nuestro país suele aparecer en a los 51 años de media y en la que realizar actividad física puede ser de gran ayuda para afrontarla, ya que la menopausia implica una serie de cambios en el cuerpo de la mujer. “Cuando los ovarios dejan de ejercer su función es común que muchas mujeres padezcan síntomas vasomotores, que consisten en la aparición de sofocos y sudores nocturnosque originan insomnio y ansiedad”, explica Nicolás Mendoza, presidente de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM).
Sheila Alonso, instructora de Zagros Sports Puerta de Europa, define la menopausia como “la retirada de la menstruación, lo que provoca una serie de cambios físicos y fisiológicos. Ninguna mujer está exenta de ellos, aunque no tiene por qué sufrir todos los síntomas con la misma intensidad, pero sí puede decidir cómo llevarla”.
La menopausia provoca cambios y entre los físicos se encuentran la “bajada de hormonas, especialmente de la progesterona y los estrógenos”, explica Alonso. Además, “los desajustes hormonales también pueden derivar en dolores de cabeza, cambios emocionales, depresión, etc.”, añade.
Otros signos de esta etapa son “la sequedad vaginal y la disminución del deseo sexual en algunas mujeres ante la falta de estrógenos”, afirma Mendoza, quien también señala que a este periodo se le suele asociar con un incremento de peso, idea incorrecta puesto que lo que se produce es “un aumento de la grasa corporal que tiende a localizarse en el abdomen”. Entre los cambios corporales también “pueden aparecer vello facial y pérdida de densidad del cabello”, dice la instructora de Zagros Sports.
Por último, en referencia a los cambios que se producen en la menopausia, señalar el “aumento del riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y osteoporosis”, comenta el presidente de la AEEM.
Beneficios de hacer deporte
Hacer ejercicio tiene efectos positivos para nuestra salud en cualquier edad, siendo algunos de sus beneficios: “el mantenimiento del peso adecuado, el alivio del estrés, el aumento de la fuerza muscular, la mejora del equilibrio y la coordinación, la mayor resistencia ósea, el aumento de la atención mental y la mejora en la evolución de enfermedades como la hipertensión arterial, la diabetes, la osteoporosis o la demencia”, señala Mendoza.




