Mando de la policía de Iguala entregó normalistas a los

MÉXICO.- En un intercambio de mensajes de texto, un mando de la policía de Iguala le informa a Gilberto López Astudillo, El Gil, líder del grupo criminal Guerreros Unidos, que tienen detenidos a dos grupos que se dicen “ayotzinapos, pero que andan encapuchados y armados”, a lo que el capo le ordena: “pásamelos”.

Esta fue una de las dos conversaciones entre jefes policiacos y líderes criminales que fueron interceptadas por el Ejército y dadas a conocer por Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación.

El Gil, después convertido en el testigo protegido Juan, intercambia mensajes con un hombre identificado como Ignacio que, según información que fue entregada por la Secretaría de la Defensa Nacional, es Francisco Salgado Valladares, segundo comandante de la policía municipal de Iguala y gente de confianza de Felipe Flores Vázquez, director de Seguridad Pública municipal.

En la conversación, Ignacio le informa a El Gil que tenía a varios detenidos, “que según son ayotzinapos, pero andan encapuchados y armados”.

El capo le ordena: “Pásame unos por el camino a Pueblo Viejo, yo los recibo (…) suéltalos, tengo unas camas para aterrizarlos, páseme los detenidos”. Ignacio responde: “Ok, ya los suelto” y menciona que son 21 personas que van a salir del autobús y que ya los están soltando para que “los revienten ustedes”.

En otro mensaje, Ignacio le informa a El Gil que tiene a un grupo más de 17 normalistas en “la cueva”, a lo que líder criminal responde: “Sí, entrégame todos los detenidos”.

Entonces el mando policiaco le pide: “Manda gente suficiente a la brecha de Lobos, van 17 detenidos y aquí tenemos a 17 todavía en la cueva (…) Estos también los quieres y decimos que no hicimos detenciones”.

Ignacio: “Dile al Gordo K los paren, vienen más autobuses… No tengo ningún detenido, todos los paquetes se entregaron, viejo”.

El Gil: “Ok, dígales que no agarro nada”.

Ignacio: Sí, así mero le dije al secre que no se hizo ninguna detención.

Base de lo afirmado por la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia en el Caso Ayotzinapa es en el sentido de que los jóvenes normalistas no estuvieron en el mismo lugar.

En la segunda conversación interceptada por el Ejército participan un policía municipal de Tepecoacuilco y El Cholo Palacios, quien participó en los ataques contra los estudiantes.

Los hombres charlan sobre el hallazgo de la Fiscalía de Guerrero de las fosas clandestinas en Pueblo Viejo el 4 de octubre de 2014, atribuidas a El Gil.

En el hallazgo participó además personal de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, posteriormente la entonces PGR anunció la atracción del caso y las fosas fueron parte del desglose de la fiscalía estatal.

Esta es la conversación entre Alejandro El Cholo Palacios y Ramón “N”, presunto policía del municipio de Tepecoacuilco.

El Cholo: Kebueno, viejo. Ya supiste, ya le encontraron a Gil todas sus fosas, viejo.

Ramón: Sí, eso estoy viendo… ¿Pero no crees que hay algún arreglo? Y ayer te comenté que le pedí línea a Gil. Querían que les soltaran aunque sea 10, como estuvieran para calmar un poco.

Sobre el tema de las fosas, Iñaki Blanco, quien era fiscal de Guerrero cuando ocurrió el caso de los 43 normalistas, opinó que las autoridades federales deben realizar una nueva búsqueda en la zona de Pueblo Viejo.

En entrevista con MILENIO Televisión, el ex funcionario comentó: “Yo creo que la Fiscalía General de la República y la Comisión para la Verdad y el Acceso a la Justicia deben de nueva cuenta, si es que no lo han hecho, buscar o realizar búsquedas en toda la zona de Pueblo Viejo y en la zona contigua”, explicó.

Además, dijo que es muy posible que así como dieron a conocer nuevas conversaciones, debe haber más de antes y después de lo ocurrido el 26 y 27 de septiembre. “De ser así serán útiles para establecer si existieron o no vínculos entre autoridades e integrantes de la delincuencia organizada”.

Por otra parte, Alejandro Encinas también dio a conocer la carta que el presidente Andrés Manuel López Obrador envió al primer ministro de Israel, Naftali Bennet, en la que le pide su intervención para que se pueda extraditar a México a Tomás Zerón de Lucio.

POR MILENIO