
Por Redacción.
Si eres de esas personas que desean llenar su hogar de vida verde porque te dijeron que son ideales purificando el aire dentro de casa, pero no tienes idea de cómo cuidarlas o cuáles son las ideales para interiores, aquí te damos algunas recomendaciones.
- – Potus. Su nombre real es epipremnum aureum, pero se le conoce como poto o potes. Es el idóneo incluso para los más descuidados con las plantas. Soporta bien la escasez de luz y tan solo es necesario regarlo cuando se seca la tierra de la maceta. Su sitio ideal es en lo alto de muebles altos y estantes ya que sus ramas se transforman en colgantes al crecer.
– Cintas. La cordyline australis, también conocida como ‘planta repollo o cinta’ no solo es el decorativo perfecto para tu casa, sino que además necesita la más mínima atención. Soporta temperaturas altas y no necesita demasiada luz (mejor que sea indirecta para que no pierda su color rosado). Es ideal para recibidores o pasillos y tan solo tendrás que regarla una o dos veces por semana cuando la tierra esté seca.
- – Lirio de la Paz. Su nombre real es spathiphyllum pero es más fácil ubicarla como lirio de la paz. Es una planta que purifica de forma natural y que desprende elegancia. Una de las pocas que, estando en interior, son capaces de florecer durante todo el año. Se adapta a diferentes temperaturas y a distintos niveles de luz y humedad, basta con regarlo una vez a la semana.
– Lengua de suegra. La sansevieria zeylanica también conocida como lengua de suegra por forma alargada y sus hojas bicolores en forma de espada. Son geniales en los dormitorios porque decora, no ocupa mucho espacio y, sobre todo, porque libera oxígeno por la noche y purifica el ambiente. Los expertos advierten: es tan fácil de cuidar que es casi inmortal y le conviene la sombra. Necesita muy poco riego: bastará con una vez cada dos semanas poniendo un plato con agua bajo su maceta.
– Árbol de jade. O como se le conoce científicamente, Crassuwa Ovata es una de las plantas suculentas más conocidas del mundo, con sus hojas carnosas y su forma de pequeño arbolito. Resiste muy bien a la sequía (necesita poco riego, solo pulveriza de vez en cuando) y puede llegar a alcanzar una altura de uno a dos metros.





